Los signos de ralentización económica que señalan los indicadores compuestos avanzados siguen siendo persistentes en la mayor parte de los grandes países desarrollados, con la notable excepción de Japón, según un informe de la OCDE.

En su última publicación mensual de este jueves, la organización explica que los indicadores, que indican por anticipado inflexiones en el ciclo económico, continúan apuntando a una ralentización del crecimiento en la mayor parte de las grandes economías.

Eso lo atribuye, principalmente, a "una inflación elevada y a un aumento de los tipos de interés".

La tendencia se confirma para Estados Unidos, Reino Unido, Canadá, así como para el conjunto de la zona euro, y en particular Alemania, Francia e Italia.

Las rebajas en la estadística fue de 11 centésimas para Estados Unidos (a 98,44 puntos), 27 para Canadá (a 97,36 puntos), 13 para el Reino Unido (a 94,53), 24 para Alemania (a 97,94), 17 para Italia (a 97,07) o 7 para Francia (a 97,71).

La gran excepción entre los miembros del G7 es Japón, que aunque tuvo un ligero retroceso de 7 centésimas, mantiene su indicador por encima de la media de largo plazo, con 100,21 puntos. Eso anticipa, como en meses anteriores, un "crecimiento estable", subraya la OCDE.

La variación mensual en noviembre fue particularmente fuerte en Colombia (caída de 49 centésimas a 99,17 puntos) o en Chile (descenso de 36 centésimas a 94,82 puntos, el más bajo de los miembros de la organización.

En cuanto a las grandes economías emergentes, que no forman parte de la OCDE, lo más notable con las cifras de noviembre es que su indicador del sector industrial "confirma los signos de una estabilización del crecimiento" que ya habían aparecido en las de octubre.

Por el contrario, en India y ahora también en Brasil las estadísticas anticipan una inflexión de la tendencia de la economía, debido en el primero de esos países a los indicadores monetarios y en el segundo a los encargos en el sector manufacturero, de acuerdo con los analistas de la organización.