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Diario de Mallorca

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Asturias aligera su plantilla: cuarta región en funcionarios autonómicos por habitante

El conjunto de las administraciones contabiliza 61.218 trabajadores, de los que los dependientes del Principado suponen casi dos terceras partes

Edificio de consejerías del Principado en Llamaquique, en Oviedo. / LUISMA MURIAS

El Principado de Asturias ha aligerado en el último año su plantilla para pasar del segundo al cuarto puesto en la tasa de funcionarios por habitante, según los datos del Ministerio de Política Territorial y Función Pública. La administración regional aporta 42.668 de los 61.218 empleados públicos censados en Asturias. Las tres autonomías con mayor volumen de empleo público en relación a su población son ahora Extremadura, Navarra y Aragón.

Asturias llegó a sus mayores cotas de empleo durante la pandemia, con 43 trabajadores por cada 1.000 habitantes al inicio de 2021, debido a los refuerzos que el Principado precisó en las plantillas sanitaria y docente para dar servicio en los ámbitos donde el covid tuvo un mayor impacto. En ese momento, Asturias era la segunda comunidad autónoma con mayor tasa de empleados públicos en relación a su población. Un año después, el Principado ha rebajado ligeramente su plantilla, de 43.571 a 42.668 empleados y ahora presenta una ratio de 42 funcionarios por cada mil habitantes, para bajar del segundo al cuarto puesto tras ser superada por Navarra y Aragón, con 44 y 43 empleados públicos, respectivamente. Extremadura se mantiene invariable a la cabeza del país, con casi 49 funcionarios por cada mil habitantes. En el extremo opuesto, Baleares (27), Cataluña (casi 28) y Madrid (casi 30) son las administraciones autonómicas con menos personal respecto a su población.

La comunidad extremeña también lidera la clasificación si se tienen en cuenta los empleados públicos que aportan el Estado y los ayuntamientos en su territorio, con una ratio de casi 86 por cada 1.000 habitantes; en esta relación, Asturias se sitúa en el octavo puesto (60,5 funcionarios), por detrás también de Aragón, Castilla y León; Castilla-La Mancha; Navarra, Madrid y Canarias. Es decir, algo más de dos terceras partes de los empleados públicos censados en Asturias están en la nómina del Principado, la administración de la que dependen la sanidad, la educación y la atención sociosanitaria, áreas con una demanda extensiva en cuanto a recursos humanos se refiere.

En el debate sobre el estado de la región de la pasada semana, el presidente del Principado, Adrián Barbón, preguntó directamente a la portavoz de CiudadanosSusana Fernández, dónde quería recortar puestos de trabajo. La diputada del grupo naranja respondió a las claras que no quiere recortar empleos y puso el foco más bien sobre la necesidad de eliminar trabas burocráticas e impulsar la digitalización en la administración autonómica para ganar en efectividad y agilidad.

La asunción de las transferencias en educación y sanidad ha convertido en las dos últimas décadas al Principado en uno de los motores laborales de la región. Así, su plantilla autonómica pasó de los apenas 4.000 empleados en el arranque de la comunidad autónoma, en la década de los 80 del siglo XX, a los más de 40.000, una cifra que se superó por primera vez en enero de 2020, antes de la irrupción de la pandemia.

La gran recesión económica de 2010 obligó a poner freno al crecimiento del gasto en el capítulo 1 del Presupuesto autonómica. La política de tijeretazos y recortes estabilizó entre los 35.000 y 36.000 empleados el grueso de la plantilla durante más de un lustro, pero con la recuperación económica el Principado inició un repunte, primero tímido, que alcanzó su máxima cota en el tránsito de 2019 a 2020, cuando llegó a los 40.330 trabajadores. El estallido del covid rompió todas las costuras y solo doce meses después, la nómina del Principado registraba 43.571 empleados, para alcanzar su máximo histórico al cierre del primer semestre de 2021, con 43.778 trabajadores.

La última foto fija, realizada por el Ministerio de Política Territorial y Función Pública, correspondiente al inicio de este año apunta un freno a esa tendencia. Sin embargo este descenso no se traduce en un menor coste para las arcas públicas del Principado, que destinó al pago de nóminas 1.909 millones de euros en 2021 y tiene previsto para este ejercicio una partida global de 1.962 millones. Una cifra que habrá de aumentar para las cuentas regionales de 2023 debido al repunte de la inflación y a la revisión del complemento de la carrera profesional para miles de sanitarios: la partida para pagar salarios romperá por primera vez la barrera de los 2.000 millones de euros en un presupuesto autonómico que volverá a pasar de los 5.000.

Aunque el Principado tendrá que poner en marcha los procesos para reducir interinos, una obligación que compartirá con el resto de Administraciones y que en el caso de Asturias supondrá la estabilización de 11.000 plazas en la autonomía, las delegaciones y agencias del Estado y los ayuntamientos, no conllevará un mayor gasto pues se trata de puestos estructurales hasta ahora desempeñados por personal interino, cuyo pago ya formaba parte del capítulo 1 presupuestario desde hacía más de una década y, en algunos casos, hasta más de veinte años.

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