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Elif Batuman: "Ahora veo el amor como una fiesta de pijamas, pero antes era aventura y peligro"

La finalista del premio Pulitzer por ‘La idiota’ presenta en Mallorca ‘O lo uno o lo otro’, secuela de su exitosa primera novela y con una voz narrativa de veinteañera desde la visión de los 40

Elif Batuman (Nueva York, 1977), en la azotea del hotel InnSide Calvià Beach Guillem Bosch

«Acostumbrada a vivir a través de los libros, llega a la universidad sin manual de instrucciones». Es la protagonista de La idiota, Selin, el alter ego de Elif Batuman, que debutó a lo grande con su novela al quedar finalista en los Pulitzer. «Fue absolutamente genial, me sentí muy afortunada y me dio una gran confianza», contó ayer la escritora horas antes del inicio del Festival Literatura Expandida a Magaluf. También le dio «mucha libertad» para seguir haciendo lo que quería y fue el empuje para la aparición de la secuela, O lo uno o lo otro (Random House), cuya presentación en España es este sábado por la tarde en la segunda edición del evento literario.

La académica y periodista en las prestigiosas The New Yorker y The New York Times Magazine dará su visión sobre algunos de «los grandes interrogantes de la vida» desde sus 45 años, aunque la voz narrativa en ambos libros es la de una veinteañera. «El hecho de volver a mi yo más joven me ha funcionado muy bien, ya que si escribo con la perspectiva de mi edad, se supone que debo tener una voz con autoridad, saber de qué hablo y decir algo que tenga pies y cabeza. En cambio, cuando lo haces desde los 20 años no es necesario sacar conclusiones de las cosas, sencillamente cuentas lo que ves y lo que te parece», tal como explicó sobre las ventajas de la novela frente al ensayo que practica como redactora de las afamadas revistas.

En el libro, la estudiante busca respuestas a esos interrogantes que le preocupan, como saber qué es el amor. «A mí me gusta pensar que el amor es una fiesta de pijamas y esto me ha hecho más feliz ahora de lo que era. De hecho, tras cumplir los 40 me he preguntado: ¿por qué no lo había pensado antes?» Elif Batuman lo dice porque en O lo uno o lo otro compara dicho sentimiento con la aventura, el peligro, la violencia e incluso la repulsión y la muerte. «En un momento dado pensaba que era así y que eso es lo que me daría la experiencia para poder escribir, pero ya no lo creo».

Por este motivo, anima a coger la novela «teniendo en cuenta la vida de cada uno en cada época, aunque sabiendo que las normas pueden ser totalmente distintas». Pone como ejemplo el ensayo que estaba leyendo cuando decidió escribir la secuela de La idiota: Heterosexualidad obligatoria, de Adrienne Rich. «Plantea el tema de que si eres mujer, en principio llega un momento en que piensas que la heterosexualidad es algo que has escogido y es propia de tu orientación sexual, cuando en realidad es una ideología que te han inculcado y te viene dada por la literatura, el arte y muchas otras cosas», explica. Este libro le llegó en 2017, cuando el movimiento Me Too eclosionó y ella decidió hacer público que se definía «no como una persona heterosexual plena, sino queer».

El mismo año fue finalista del Pulitzer por La idiota y, durante su promoción, se planteó escribir una segunda parte para dar más espacio a la «politización» de los temas que le preocupaban. De ahí que profundice en «el pasado, las relaciones, el amor y todo lo que configura la historia de alguien», resume sobre las elecciones de la autora a través de la mirada de la joven Selin, su enamoramiento de Ivan y el devenir de la novela.

La idiotez de la protagonista es «en el sentido de que no entiende cómo funciona el mundo y está en un proceso de aprendizaje. El término idiota tiene a priori unas connotaciones negativas porque asumimos que lo que existe es lo correcto. Sin embargo, este libro cuestiona precisamente cómo son las normas y Selin se muestra en un punto más evolucionada», en palabras de Batuman.

Incide en la importancia de que las novelas «se pregunten por qué la realidad es como es y no de una manera distinta», aunque la neoyorquina de origen turco no quiere en absoluto que las suyas den respuestas. «Los libros no siempre dicen cómo deberíamos vivir, pero aquí la protagonista busca unas pautas, instrucciones o posibilidades y, a pesar de que no las encuentra, el mero hecho de formular las preguntas ya es interesante porque muchas veces no se hace. Si hay otras opciones en la vida, ¿por que no se habla de ellas?», se cuestiona la escritora en Literatura Expandida.

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