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Norma Ruiz: «Soy de las pocas afortunadas que pueden vivir como actriz»

La intérprete y bailarina, conocida por sus participaciones en series como ‘Aquí no hay quien viva’, ‘La sopa boba’, ‘Cuéntame cómo pasó’ y ‘Yo soy Bea’, es la protagonista de la escena más personal de la película mallorquina ‘Viejolobo’, de los hermanos Sepúlveda

La actriz Norma Ruiz esta semana en el ‘si no fos’ de la plaza de Cort. Guillem Bosch

Norma Ruiz ha interpretado recientemente el papel de Sandra en la serie que se estrenará en abierto en Antena 3 Señor, dame paciencia, una comedia secuela de la película homónima de 2017. Ella es la hija del protagonista, Gregorio, un padre de familia ultraconservador y lleno de prejuicios que tiene cuatro hijos que no son lo que él se esperaba.

Con 19 años, nada más salir de la escuela de interpretación, su primera oportunidad le llegó con la película La fiesta, con un presupuesto de tan solo 6.000 euros y que se ha convertido en referente en las escuelas de cine. A ella le siguió un estreno tras otro, como La herencia de Valdemar 1 y 2, la comedia Tensión Sexual no resuelta, obras de teatro y musicales como Sonrisas y lágrimas, Por los pelos y El tiempo y los Conway, entre muchas otras.

Más tarde participó en televisión con Frágiles, realizada por Isla Producciones, o en series tan conocidas como Gavilanes, El Ministerio del Tiempo o El Pueblo. «Tuve mi papel en Cuéntame como pasó en el año 2003 y ya decían que la serie se acababa. Yo tenía 21 años y hacía de secretaria de Pepe Sancho. Era muy exigente pero aprendí mucho trabajando con él, con Imanol y con Ana», comenta divertida.

A la cuestión de si se puede vivir de la profesión de actriz en España, alude a Josema Yuste. «En una entrevista que le hizo mi pareja, Bosco James, mencionó que solo un 4% de la profesión vive de ello. Los actores que conseguimos vivir de la profesión, de los cuales me considero una de las afortunadas, vivimos cómodamente, pero nada que ver con EEUU, obviamente. Solo los futbolistas cobran lo mismo que un actor de Hollywood», compara.

La actriz estuvo trabajando incluso durante la pandemia en la obra de teatro Trigo sucio y también embarazada hasta su octavo mes. «Ahora mismo estoy muy ilusionada con Viejolobo, la película de los hermanos Sepúlveda, a los que conozco hace muchos años y son súper talentosos, se complementan muy bien y son ‘cerebritos’. Me lo he pasado muy bien. El papel protagonista está inspirado en el actor Daniel Fuster y en el padre de uno de los directores, que era policía. Yo hago de su cita de Tinder, que en el fondo es una mujer destrozada. Es una secuencia muy larga, de 15 minutos, en mitad de la película y en la que se habla de temas muy potentes. Es una película de actores, muy intimista, con muy buenos diálogos. Se ha presentado el teaser, aunque ahora mismo están en fase de búsqueda de financiación para producir el filme completo», explica.

Tiene propuestas de varios proyectos que no se pueden adelantar pero remarca que a pesar de haber mucha producción, la profesión ha cambiado. «A raíz del confinamiento, se hace mucha selección sin ver a la gente en persona. Los que tenemos una trayectoria, somos propuestas encima de una mesa, pero ya no hay trato directo donde se valoran tus registros o tu capacidad de adaptación», comenta.

Hace ocho años que Norma Ruiz viene a Mallorca periódicamente con su pareja. «La isla está llena de contrastes y los madrileños tenemos ansia de mar, que es el pulmón que necesito». Como mujer inquieta, algún día quizás le gustaría dirigir, cuando sea el momento y esté preparada, mientras canaliza parte de su energía organizando los retiros de gestión emocional y meditación activa Empieza por ti, ya que la interpretación contribuye a canalizar las emociones. «Intento dedicar parte de mi tiempo a ayudar. Soy presidenta de la Fundación Voces, cuyo objetivo es la transformación social a través de la cultura. Colaboro con niños en Mali (África) y sé de primera mano el gran trabajo que se hace para luchar contra la pobreza y la exclusión social a través de la fuerza transformadora del arte, la cultura y la creatividad», explica.

Ya añade: «Ahora necesitamos más difusión y actuamos tanto en la Cañada Real, donde formamos profesores para que eduquen a los niños y los saquen de las calles, como en Marruecos, México y Mali. Se les da clases gratis de danza, música e interpretación. Hemos tenido colaboraciones de Ana Torroja, Santi Millán, Amaia Salamanca y Antonio Orozco. También damos herramientas a las mujeres para que aprendan a subsistir, como produciendo karité que después puedan vender. Hay que hacer cosas que te llenen, no encasillarte en una sola».

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