Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Chufy: «Mallorca es un lugar mágico e inspirador, como Rossy de Palma»

La diseñadora de moda e ‘influencer’, Sofía Sánchez de Betak, ha presentado en La Residencia de Deià su colaboración con la actriz y modelo mallorquina para su marca, arropada por su marido Alex de Betak y amigos como el interiorista Matthew Williamson

Rossy de Palma y Sofía Sánchez de Betak, alias Chufy. CRIS HUDSON

En el atardecer del pasado sábado, Sofía Sánchez de Betak, alias Chufy, como la llaman cariñosamente desde pequeña, recibió a su amiga y musa, Rossy de Palma, en el hotel La Residencia de Deià para celebrar el lanzamiento de su colaboración: Chufy por Rossy. Además de la notable química que las une, ambas comparten el amor por Mallorca. Pedro Almodóvar y Manuel Pinya idearon el nombre artístico de Rossy aludiendo a su ciudad natal. Sofía dio a luz a su hija en Deià, lugar al que llama su hogar. «Mallorca es un lugar mágico. Es donde nació mi hija y donde me gustaría criarla. Aquí el aire es puro, la gente es cálida y la vida es mucho más inspiradora», confiesa.

Chufy conoció a Rossy de Palma hace ya una década. «La admiro desde que era una niña, pero la conocí en persona gracias a mi marido hace diez años». Alex de Betak es el productor de los más grandes desfiles y espectáculos de moda y arte en el mundo, y añade: «Conectamos al instante, hasta el punto de que la contraté como imagen de una marca argentina para la que trabajé poco tiempo después. Esa fue la primera vez que colaboramos. Rossy es pura inspiración, por eso pensé en ella para esta cápsula. Ha sido un sueño hecho realidad», relata.

Rossy de Palma, con abanico y brazos al viento, con el resto de invitados. CRIS HUDSON

Más de 40 invitados llegaron a la isla y pasearon por el pueblo, admirando la colección de más de 50 estilos inspirados en Rossy de Palma que se presentaban en la intimidad de los jardines de La Residencia. En la colección abundaban tonos saturados, estampados, los kimonos y túnicas. «Es un homenaje a un icono, una artista enigmática y fascinante. Me inspiré en ella y en algunas de las imágenes favoritas de Rossy: flores, mariposas, palmeras, labios o el mar, que nos sirvieron como punto de partida para esta aventura conjunta». Reposeras y cojines con los estampados pintados a mano de la colección, inundaban el jardín.

Sofía Sánchez de Betak y Matthew Williamson. CRIS HUDSON

El cóctel comenzó con la actuación especial de Rossy de Palma donde la creatividad y la improvisación tomaron protagonismo. Descendió dramáticamente por la escalinata del hotel vistiendo más de 10 kimonos de la colección. En una mano llevaba una cesta con un gran ramo de flores, y en la otra un abanico de color fucsia intenso. Al pie del último escalón la esperaba una pasarela de flores sobre el césped por la cual caminó dejando caer rosas a su paso. Rossy invitó a Sofía a sumarse a la performance de manera cómplice entre risas y disfrute. El acto terminó con el recorrido final del camino, mientras la actriz arrojaba flores al público. También estuvieron presentes los famosos maestros del Fornet de la Soca, quienes crearon ensaimadas en forma de rosas personalizadas, en honor a Rossy. Vestidos sexys de verano, robes y pañuelos de seda fueron algunos de los estilos que se exhibieron. Con una fuerte presencia de rojo, azul royal y verde esmeralda. Tonos que parten de la inspiración principal de la colección. «Si tuviese que elegir mi pieza favorita sería la bata Peter Hudei, un diseño inspirado en una bata de mi abuela, liviana y con mucho vuelo, con un estampado rojo intenso», y remata, «100% Rossy».

Después de la presentación, Sofía recibió a los invitados en su finca de Deià, una de las casas más publicadas en la prensa mundial por su originalidad. Les deleitó con una cena bajo las estrellas. Su esposo, el genio de la moda, Alexandre de Betak, cocinó su característica pasta al limón, pero esta vez teñida de remolacha en honor a la invitada de honor, Rossy de Palma. Entre los agasajados se encontraban la empresaria de moda Serena Rees, la ceramista Dora Good, la activista ambiental Carmen Danae, la supermodelo Celia Forner, el fotógrafo de moda Cédric Buchet, la editora de El País Eugenia de la Torriente, el diseñador de moda Matthew Williamson, el compositor Tobias Jundt, el fotógrafo Mario Sorrenti, la editora de Harper’s Bazaar España Inmaculada Mateos Jiménez, la estilista Emmanuelle Alt, el retailer de Net-A-Porter Fabricio Cardenas, la diseñadora Sybilla y la fotógrafa de moda Zora Sicher.

Alex de Betak, un genio de la moda. CRIS HUDSON

Chufy, gran viajera como buena argentina, es la autora del libro publicado por Assouline Travels with Chufy, donde destaca escondites fuera del radar y retiros apartados para aquellos que saben buscan experiencias inolvidables. Siempre ha buscado y coleccionado ropa de destinos de todo el mundo, lo que le llevó a crear Chufy, una nueva línea de ropa sostenible prêt-à-porter inspirada en sus viajes por todo el mundo. Cada temporada Chufy se enfoca en un nuevo destino y su cultura, colaborando con artesanos para impregnar cada pieza con la autenticidad de la artesanía local. Chufy actualiza esas tradiciones para la vida moderna.

Previo a la presentación, la Fundación Miró fue el escenario elegido para fotografiar la campaña comercial de la nueva colección de la marca. «Un torbellino de imágenes, color y lenguaje poético que da forma al universo de Rossy, es una cuestión de personalidad en todas sus formas», señala la diseñadora.

Sofía ha lanzado tres colaboraciones especiales, una con Mango vendida en todo el mundo, y lucida por varias celebrities tales como Blake Lively, entre otras. Y por último con el mundialmente aclamado artista André Saraiva, y el más reciente con la marca francesa de zapatos Clergerie.

Compartir el artículo

stats