Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Crítica de cine

Cuando todo se desmorona

Vincent Lindon.

Vincent Lindon ejerce en Un nuevo mundo de Vincent Lindon: ese actor poderoso, intuitivo, hasta cierto punto carismático, que lo engulle todo en el plano, con ese punto de sabiduría ante la cámara que da la madurez. Es un Lindon mucho más introspectivo en comparación con su desaforado personaje de comandante de bomberos a la búsqueda de un hijo en la galardonada Titane. Aquí, las dudas y los conflictos interiores, que son muchos, los canaliza y expresa desde otros ángulos de la mirada, la pausa y el gesto controlado.

Lindon es en Un nuevo mundo un personaje al límite tanto en el trabajo como en su vida privada. Todo en ese nuevo mundo amenaza ruptura y, con ello, un salto al abismo sin red. La propuesta del siempre sólido Stéphane Brizé cuenta además con un juego de espejos con la realidad. Sandrine Kiberlain, exesposa de Lindon, encarna a la mujer del protagonista. Ella quiere divorciarse. La elección del reparto tiene ese punto siempre interesante de ver a una pareja real separada dando vida a una pareja de ficción que se separa: los fragmentos de la experiencia propia seguro que han influido.

La cinta es concisa, dividida entre las escenas iniciales con los abogados, las del matrimonio -generalmente dentro de un coche-, la visita al hijo en una institución psiquiátrica y los tensos momentos laborales.

Compartir el artículo

stats