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Patrimonio

El pecio de ses Fontanelles, una muestra de la convivencia de los inicios del cristianismo con la cultura pagana romana

Se ha encontrado un crismón en una de las 300 ánforas, una evidencia de que se trataba de un cargamento eclesiástico y al mismo tiempo pagano

El pecio de ses Fontanelles, una muestra de la convivencia de los inicios del cristianismo con la cultura pagana romana

El pecio de ses Fontanelles, una muestra de la convivencia de los inicios del cristianismo con la cultura pagana romana G. Bosch

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El pecio de ses Fontanelles, una muestra de la convivencia de los inicios del cristianismo con la cultura pagana romana Gabi Rodas

El pecio de ses Fontanelles, descubierto de forma casual en aguas de la Platja de Palma en junio de 2019, no deja de generar sorpresas. La última fase de excavaciones en este tesoro subacuático, realizadas entre noviembre de 2021 y febrero del presente año y cuyos resultados se han presentado hoy, apuntan a un hallazgo sin precedentes: “Es la primera vez que aparecen evidencias de un cargamento gestionado por una institución eclesiástica junto a comerciantes que vendían otros productos”, ha afirmado el investigador Darío Bernal, de la Universidad de Cádiz. La singularidad es el hallazgo de un crismón, que tapaba las ánforas y que podría no ser el único. "Ses Fontanelles es una muestra de la convivencia de los inicios del cristianismo con la cultura pagana romana", ha subrayado la vicepresidenta del Consell y consellera de Cultura i Patrimoni, Bel Busquets.

El estudio de los restos de este barco de época tardorromana que procedía de Cartagena (Cartago Nova) y que transportaba en el momento de su hundimiento 300 ánforas, la mayoría completas, con todo el contenido original, permitirá conocer mejor la arquitectura naval y el comercio de la época así como reflexionar sobre la mentalidad y la vida cotidiana de ese periodo histórico. “Al haber encontrado el barco entero se podrá analizar muy bien cómo era la arquitectura naval de aquel momento, cómo estaba construido el navío, y a partir de ahí compararlo con otros de la misma época”, ha explicado Kika Coll, directora insular de Patrimoni.

Tras un exhaustivo trabajo centrado en el crismón encontrado, es decir, en el anagrama de Cristo representado en una ánfora, los investigadores han determinado que en el barco se compartía el culto cristiano con la adoración a la diosa Diana. El pecio de ses Fontanelles, subrayan los especialistas, presenta la colección más importante de tituli picti (impresiones de ánforas) de España.

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El pecio de ses Fontanelles arroja luz sobre el comercio de la época tardorromana G. Bosch

“Las ánforas están en un muy buen estado de conservación. Muchas son íntegras y otras están completas pero fragmentadas. Los tituli picti, presentes en un centenar de ánforas, también están muy bien conservados y nos dan mucha información sobre el comercio en los siglos III y IV después de Cristo”, ha señalado la vicepresidenta del Consell y consellera de Cultura, Bel Busquets.

Toda la información recopilada por el equipo de investigadores del pecio de ses Fontanelles será ahora compartida a nivel internacional en distintas universidades. “Muy pocos lugares en el mundo permiten reconstruir las mercancías de un pecio con todos los objetos”, ha subrayado Darío Bernal.

Al margen del crismón también se ha hallado una imagen de la diosa romana Diana y una herramienta que seguramente se utlilizaba para la reparación de embarcaciones.

Las ánforas de ses Fontanelles, que contienen salsas de pescado fermentado (especialmente de flor de liquamen), aceite, vino y fermentados para la conservación de fruta (defrutum o sapa, como decían los romanos), serán destapadas y muestreadas con el fin de estudiar los macrorrestos. Gracias a los análisis químicos de sus paredes se estudiará el polen para conocer los aditivos que se utilizaban en la época. “Es algo que nunca se ha hecho antes”, ha asegurado Bernal, y que permitirá “conocer bien los alimentos y entender mejor la gastronomía romana”.

“Hemos vaciado ya cuatro de estas ánforas, todas con la misma inscripción, y hemos visto que no contienen lo mismo. En un par de años podremos reproducir en los laboratorios todo lo analizado y degustar esos productos”, ha añadido.

Los próximos trabajos de los investigadores, que pasan por estudios arqueológicos y analíticos, también contemplan la extracción de los restos del barco, de 12 metros de eslora y 6 de manga. “Todavía no hay fecha para la extracción. Se está estudiando cómo se podría proceder”, ha aclarado Busquets. 

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