Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Házael González: «Siempre tengo ideas como para parar un tren»

El escritor afincado en Palma presentó ayer en el Café Barroco ‘Arn, El navegante’, su primer cómic

El escritor Házael González. | NEUS MOREY

Házael González ha vuelto a sorprender con su nueva obra de ficción, esta vez, apostando por el formato cómic con su novela gráfica Arn, El Navegante. El mítico autor de Quijote Z y La Muerte Negra, mano a mano con el dibujante cordobés Raúlo Cáceres, demuestra su gran polivalencia y versatilidad a la hora de escribir relatos fantásticos muy diversos y emocionantes, todos ellos capaces de trasladar al lector de ficción a un universo completamente mágico.

Ávido lector de tebeos desde la infancia, si bien es cierto que González ya había sido activo dentro del mundo del cómic como crítico y periodista, se ha estrenado este año como escritor gráfico. El cómic le permite expresar sus historias de manera muy distinta al resto de medios escritos, «cada historia está pensada para un formato determinado porque al adaptarla a distintos medios de expresión se pierde en el proceso, por lo que todo consiste en la riqueza en la manera de transmitir una historia determinada», afirma el creador afincado en Palma, quien se define poco o nada dado a las adaptaciones, «aunque hay algunas maravillosas, como la de El hobbit», matiza. Para el asturiano, el tebeo supone el más perfecto de los formatos al combinar imagen, texto y la posibilidad de volver a verlo cuando uno desea: «Toda la parte visual me sirve para contar una historia mucho más interesante que puede ir variando en función del aire que el dibujante dé al personaje, pero eso forma parte de la magia del formato», explica el escritor. Para elaborar un buen relato de ficción, añade González, son necesarios dos ingredientes esenciales: una comunicación fluida con el dibujante y, por otro lado, capacidad creadora. La primera se consigue por medio del diálogo constante entre «dos mentes que están pensando al mismo tiempo», aunque la tarea es siempre más fácil cuando se cuenta con un experto en la materia: «Cuando trabajas con alguien que sabe perfectamente lo que hace y que lo hace mejor que tú, te tienes que dejar llevar y saber apreciar esa profesionalidad». También el tiempo estuvo de su lado.

«Tuvimos casi un año para escribir el cómic, eso nos dio mucha libertad»

decoration

En este sentido, alega que su forma de trabajar ha sido «muy europea», en tanto que dibujante y escritor han gozado de una libertad inusual en su profesión, «hemos tenido casi un año porque nadie nos presionaba, no teníamos ninguna fecha de entrega de manera que pudimos dedicarnos a ello al detalle y hacerlo como más nos apetecía». Por último, el creador debe estar siempre generando nuevas ideas a desarrollar, un criterio que parece no preocupar al escritor, que confiesa que «siempre tengo ideas para parar un tren». En esta última obra se inspiró, para crear el personaje del cartógrafo ciego y el de su mujer que le guía, en dos personas que conoció cuando estaba dando la vuelta al mundo en un crucero: «Les reuní para comer y les pregunté si les importaba que les utilizase para mi obra». Incluso la criatura marina que sale en el cómic, llamada Marina del Mar, está inspirada en una amiga suya con el mismo nombre.

Compartir el artículo

stats