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El Consell requerirá por la vía judicial los «desaparecidos» tesoros de Can Pueyo

La comisión de Patrimonio autorizó ayer la declaración BIC del edificio ubicado en Palma y de sus bienes muebles originales

Fachada de Can Pueyo.

Fachada de Can Pueyo.

El asunto de los tesoros y bienes muebles del casal de Palma Can Pueyo va a llegar a los tribunales. Tal y como ha podido saber DIARIO de MALLORCA, el Consell acudirá a la justicia para requerir el conjunto de piezas originales, únicas en calidad e importancia en el campo de las artes decorativas en Mallorca. La finalidad será poder inspeccionarlas, inventariarlas y comprobar su estado de conservación.

La institución se presentará ante el juez con un elemento que consideran que puede darles fuerza; esto es, la declaración BIC de todo el conjunto, que recibió ayer mismo la luz verde de la comisión de Patrimonio de la institución insular. Ahora sólo queda un paso para que la declaración se haga efectiva, elevarla al pleno y publicarla después en el BOIB.

«Lo hemos intentado todo y nuestra obligación una vez llegados hasta este punto es que el expediente de Can Pueyo se judicialice», confirma la directora insular de Patrimonio Kika Coll, quien relata que la última vez que entraron en el Casal [ya era la tercera] fue a finales del pasado mes de julio. Una visita que ya se anunció como ultimátum por parte de la institución y que resultó una decepción para los técnicos de Patrimonio. «No localizamos los bienes que esperábamos. Nos encontramos con piezas que no contábamos incluir en el inventario del BIC. Por ejemplo, con sillas que no formaban parte de la colección que nos interesaba declarar. También faltaban algunas partes de muebles valiosos, entre otras cuestiones», detalla Coll. «Muchas piezas no están dentro de la casa, están desaparecidas para nosotros, y no se nos ha facilitado información por parte de la propiedad y sus representantes sobre dónde están, si han salido de la isla, están en un guardamuebles o se han vendido», prosigue la directora insular.

Coll asegura que en ningún momento deseaba llegar a esta situación. «No nos interesaba llegar a este extremo, pero no se nos han facilitado las cosas por parte de la propiedad y se ha ido dilatando el proceso», señala.

La biblioteca original del casal.

Preguntada sobre si se ha llegado tarde a la declaración BIC del Casal, habida cuenta de que ni las piezas que en estos momentos no están en la casa ni el inmueble no han gozado hasta el momento de protección alguna y que ésta no será efectiva hasta dentro de unas semanas, Coll explicó que «es un trabajo que debería haberse llevado a cabo hace 30 ó 40 años, cuando se empezaron a proteger otros inmuebles y éste quedó fuera». «Nosotros pusimos en marcha la legislatura pasada todo el proceso de protección de Can Pueyo y ahora estamos a las puertas de que sea un BIC con categoría de monumento. Era nuestro deber hacerlo», concluye.

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