Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Con ciencia

Herencia de los neandertales

Lo común en todo artículo científico es que se envíe a una revista que lo somete, antes de aceptarlo, a una revisión (denominada "por pares" porque se envía, normalmente de forma anónima, a especialistas en la misma materia). No es posible publicar en ninguna de las revistas de prestigio que existen en todo el mundo sin seguir ese procedimiento. Sin embargo, ha circulado de manera amplia por los diarios de información general un trabajo realizado por Svante Pääbo y Hugo Zeberg que atribuye a regiones del código genético de los humanos actuales heredadas de los neandertales el mayor riesgo a padecer de forma severa los efectos del Covid-19. El trabajo ha aparecido en bioRxvi, un servidor existente en internet que mantiene el Cold Spring Harbor Laboratory con el propósito de someter a la comunidad científica aportaciones que no han pasado todavía por el lento proceso de la revisión por pares para que puedan ser conocidas y comentadas de inmediato. Desde luego, el objetivo se ha cumplido de sobras en este caso. Pero el Cold Spring Harbor Laboratory advierte que bioRxvi tiene riesgos porque los trabajos pueden contener errores y no se encuentran en su forma definitiva.

Pääbo y Zeberg han centrado el foco en una región del cromosoma 3 -un haplotipo- que contiene tres genes y está significativamente asociada con el padecimiento de las patologías que provoca el Covid-19. Las variantes genéticas con tales efectos están asociadas de forma estrecha en las poblaciones, y dado que su conjunto, el haplotipo, abarca 49.000 bases nitrogenadas (es decir, los nucleótidos que componen los genes), los autores sostienen que sólo pueden quedar tan estrechamente asociadas por selección positiva, por una tasa de recombinación inusualmente baja o a causa de la procedencia del haplotipo de los neandertales que aportaron un flujo de genes a nuestra especie hace entre 40 y 60.000 años. Pääbo y Zeberg descartan las dos primeras hipótesis por razones técnicas. Y tras analizar el haplotipo heredado de nuestros primos hermanos, los autores concluyen que se parece más al de los neandertales europeos (los de Vidija, Croacia) que a los de Siberia (los de las montañas Altai).

Pero lo que más puede interesar al ciudadano común es la relación práctica que se da entre esa herencia particular y el riesgo a padecer de forma severa los efectos del Covid-19. La respuesta la tienen los autores en la presencia en distintas poblaciones de la región genética procedente de los neandertales: es casi nula en África, alcanza al 8% en Europa, cerca del 30% en Asia meridional y, en Bangladesh, llega hasta el 30%. Pero no nos confiemos. Ni el estudio de Pääbo y Zeberg ha sido revisado, ni la posesión de ese haplotipo heredado de los neandertales es el único factor de riesgo. Que sea el más alto no quiere decir que no haya muchos otros a considerar.

Compartir el artículo

stats