Canadá se asfixia a casi 50 grados. El país norteamericano está viviendo las temperaturas más altas de su historia, una ola de calor extremo que ya ha dejado casi 500 fallecidos por golpe de calor.

Este devastador coste humano en los últimos seis días resalta el peligro que conllevan los golpes de calor cuando se alcanzan temperaturas extremas.

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En España también vamos a sufrir una subida de temperaturas generalizada, rozando casi los 40ºC en algunos puntos de la península.

Además, muchos expertos señalan que antes o después habrá episodios de calor en España donde se alcanzarán los 50 grados, entonces: ¿nos podemos morir de calor?

Cuándo un golpe de calor se convierte en mortal

Un golpe de calor es uno de los casos más graves de hipertermia. Es el sobrecalentamiento que sufre el cuerpo debido a las altas temperaturas o a un exceso de ejercicio físico.

Además, la falta de hidratación hace que diversos órganos dejen de funcionar como lo harían de forma habitual.

Este trastorno se origina a consecuencia de un fracaso agudo de la termorregulación y constituye una urgencia médica extrema porque puede ocasionar la muerte en menos de 24 horas.

Los humanos somos animales que necesitamos mantener nuestra temperatura corporal dentro de un rango específico para que nuestro organismo funcione correctamente.

Para eso, contamos con varios mecanismos de control que regulan la temperatura y la mantienen, en condiciones normales, en unos 36,3 y los 37,1°.

Por su propia actividad metabólica y muscular, nuestro organismo genera calor que luego se disipa por varias vías.

Uno de ellos es la transferencia directa hacia un material con el que está en contacto, por ejemplo, el aire.

Otro mecanismo es la evaporación: cuando sudamos, lo que ocurre es que se activa un sistema interno de refrigeración que nos permite perder el calor excesivo.

Ahora bien: en situaciones extremas, estos sistemas pueden no ser suficientes.

Y si el sistema interno de regulación falla, se producen alteraciones en el funcionamiento de diferentes órganos que pueden provocar la muerte.

¿Qué pasa en nuestro cuerpo cuando el calor nos agobia?

En situaciones de calor extremo el organismo comienza a luchar para poder enfriarse, lo cual puede dar lugar a diferentes sensaciones.

En la fase inicial los síntomas más habituales son el dolor de cabeza, los mareos, las náuseas e incluso vómitos.

Después pueden surgir otros síntomas como calambres, elevación de la temperatura corporal, convulsiones, alteración de la conciencia o desorientación.

Y ésta ya es una situación de gravedad que exige una hospitalización inmediata, ya que de lo contrario puede llegar a producirse un colapso.

¿Cuánto es demasiado calor?

La Organización Mundial de la Salud afirma que la temperatura ambiente óptima para el organismo es entre 18 y 24º C, cuando el cuerpo se mantiene a unos 36°C-37°C.

Cualquier nivel más elevado provoca que los riesgos para la salud se incrementen.

Si el cuerpo se calienta hasta los 39º C-40º C, el cerebro le dice a los músculos que trabajen menos y comenzamos a sentir fatiga.

Entre los 40º C y los 41º C se produce el agotamiento por calor y, por encima de los los 41º C, el cuerpo comienza a dejar de funcionar.

Al mismo tiempo se verían afectados los procesos químicos, las células comenzarían a deteriorarse y hay riesgo de que fallen múltiples órganos.

A esta altura el cuerpo ya ni siquiera puede transpirar porque se detiene el flujo de la sangre hacia la piel, que se siente fría y húmeda.

¿Se puede prevenir un golpe de calor?

Existen algunas pautas que pueden ayudar a prevenir y evitar que se produzca un golpe de calor.