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Diario de Mallorca

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Qué es cultura

Un mapa para las compositoras

Sakira Ventura impulsa en las redes el papel de la mujer creadora en la historia de la música

Las redes sociales, e internet en general, están propiciando nuevos enfoques y estudios, con técnicas novedosas, sobre asuntos que estaban muy poco trabajados o eran de difícil acceso para el gran público. Las herramientas que el mundo virtual ofrece pueden ser de gran ayuda para cambiar esquemas preconcebidos o lugares comunes que tantas veces se han dado por hechos sin profundizar.

La musicóloga, música y pedagoga Sakira Ventura desarrolla, desde el año 2020, una iniciativa singular que ha conseguido una más que relevante acogida internacional y que está redefiniendo las claves con las que se venía estudiando la presencia de la mujer en el ámbito creativo en la historia de la música. Es el mapa de “Creadoras de la Historia de la Música”.

Su aportación es tan sencilla como eficaz. En apariencia podríamos pensar que nos encontramos ante un mero listado de compositoras, pero esta primera aproximación es engañosa. Lo que Ventura nos propone es mucho más. Es una especie de libro abierto, en constante crecimiento, en el que se puede acceder no sólo a la biografía de las creadoras, sino a páginas web y estudios en los que vienen más detallado su trabajo, además de enlaces a plataformas en las que se puede escuchar su música. Es un caudal inmenso de información, perfectamente ordenada por países que, efectivamente, cumple un objetivo básico, esencial: el de visibilizar la presencia de las mujeres como creadoras. Las que forman ya parte de la historia y las que ahora están en plena eclosión creativa.

Uno de los grandes problemas que ha tenido la mujer, también en el mundo de las artes y, especialmente, en el de la música, es la reivindicación de su talento en un entorno hostil en el que el machismo ha ejercido un dominio férreo y agresivo hasta no hace tanto tiempo. Ahora se está apostando por sacar a la luz el legado de creadoras que apenas tenían presencia frente a otros compañeros de su generación. Por ejemplo, este año se ha reivindicado con fuerza una figura de enorme interés, la de la compositora y cantante Pauline Viardot. Otro ejemplo: la pasada primavera Oviedo Filarmonía presentaba en la ciudad la obra de la creadora afroamericana Florence Price que ahora lanza internacionalmente el sello Deutsche Grammophon de la mano de la Orquesta de Filadelfia y Yannick Nézet-Séguin. Son pasos adelante que esperemos dejen de ser noticia y se conviertan en algo habitual, aunque todavía queda mucho por delante para conseguir cierta estandarización del trabajo de la mujer en el mundo de la música. Semanas atrás uno de los pesos pesados del sector me comentaba que ahora “había una moda de directoras de orquesta que estaban ahí por una cuestión de género y que algunas eran mediocres”. Me indignó el comentario. Llevamos siglos aguantando hombres mediocres, perdón, ¡horrendos!, al frente de las formaciones orquestales y no ha pasado nada. Ahora va a resultar que todas las mujeres que accedan al podio han de estar instaladas en la excelencia. Este tipo de comentarios reflejan muy bien la mentalidad imperante y el doble rasero para medir las cosas. Por eso son tan importantes iniciativas como la de Sakira Ventura.

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