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Cine

Flips y flops

Este verano recién finalizado las películas destinadas al público masivo han sufrido alegrías y decepciones. El lote, en conjunto, ha dejado la sensación de que la creatividad es un bien cada vez más escaso en este tipo de producciones. Y no por falta de buenos escritores y cineastas

Escena de la nueva versión cinematográfica de ´Ben-Hur´, de Timur Bekmanbetov. LIGHTWORKERS/MGM/PARAMOUNT

Explicación del titular, juego de palabras que incluso un inglés puede que no entienda: Flip-flops es como llaman en los países anglosajones a las chanclas veraniegas. Flop a su vez es un sinónimo informal del gremio para referirse a un batacazo en taquilla. Repasemos las películas más llamativas de esta pasada primavera-verano.

Batman contra Superman. El cómic que junta a los dos superhéroes ya existía, es cierto. Pero es sintomático de falta de riesgo que DC Comics exprima a sus principales gallitos metiéndolos en el mismo corral. No ha sido una sorpresa la falta de química entre ellos; y los actores que han dado la cara por ellos. ¿O será que no lo han dado todo? Datos: valoración de los críticos (Rotten Tomatoes): 27%; espectadores (IMDB): 6,8/10; recaudación mundial: 868 millones de dólares (sobre un presupuesto de 250). Flip.

Jason Bourne. Cuarta película del espía parido por Robert Ludlum. Tanto el director Paul Greengrass como el actor Matt Damon aceptaron el proyecto a regañadientes y se nota cierto piloto automático. Mucha acción, ritmo trepidante y prescindible introspección de 1º de Psicología (la trama del difunto padre y el hijo). Críticos, 57%; espectadores, 6,9/10; 391 millones sobre 120. Flop leve, porque los productores/financiadores siempre esperan más.

Suicide Squad. Otro cómic de la DC adaptado. Una trama muy inspirada en Doce del patíbulo con toques de X-Men o incluso de La naranja mecánica. Resultado (creativo), un pastiche, con tramas secundarias peleándose entre sí en vez de sumar para enganchar al espectador. Críticos, 26%; espectadores, 6,7/10; recaudación, 702 M sobre 175 de coste. Flip, pero con visita inmediata de los críticos a sus respectivos psicoterapeutas. ¿Cómo ha podido una película tan confusa y dispersa -además de hueca- lograr esas cifras? Los de La DC llegaron a insinuar una conjura de los críticos contra ellos y quizás ese revuelo, y el palmeo habitual de los grandes medios de comunicación, tentaron a mucha gente a ver de qué iba.

Deadpool. Otro peón en el duelo DC vs Marvel. El cómic de la Marvel lo protagoniza un anti-superhéroe con sentido del humor (normalmente eso es un anatema). Película bien digerida por los críticos (84%), y espectadores opinando (8,1/10) y retratándose (784 millones de $ sobre un presupuesto de sólo 58). Grata sorpresa, y una de las causas del ataque de celos de la DC.

Star Trek: Mas allá. Tercera entrega de la versión más moderna de la franquicia galáctica que arrancó en TV. Datos: Críticos, 83%; espectadores, 7,4/10; recaudación, 318 millones sobre 185 de presupuesto. Flop total. Es una de esas películas que nos deja a los críticos con cara de bobos, porque aparentaba un éxito segurísimo. ¿Causas del trompazo? Ni a toro pasado son fáciles de elucidar. Y encima está a punto de llegar la más nueva La guerra de las galaxias, que tampoco nos gustará y también arrasará en taquilla.

Ben-Hur. Otro flop sin excusas. La única motivación que dieron sus promotores para justificar un remake de la película de William Wyler es que esta se ajusta más a la obra original (que no dejaba de ser un best-seller). Ni el director (el kazajo Timur Bekmanbetov, sólo conocido por Wanted o la curiosa Abraham Lincoln: cazador de vampiros) ni los actores (encabeza Jack Huston, nieto del que se imaginan), dan la talla. Palo de los críticos (26%), tibieza de los espectadores (5,7/10) y ni se ha cubierto el coste de producción (80 millones recaudados por 95 de presupuesto).

Warcraft. Esta adaptación de un exitoso videojuego no rebosa originalidad y a los críticos nos ha dejado muy fríos (28%) pero el respetable ha marcado el pulgar hacia el cielo, con 7,2/10 en IMDB y 433 millones de dólares recaudados.

Resumiendo. El verano recién finiquitado ha mostrado lo mismo que estíos anteriores: No ha demostrado nada. Los éxitos o pinchazos son muy difíciles de predecir. El contar con el respaldo de una franquicia, director o actores de cierto renombre sigue sin garantizar nada; pero renunciar a ellos es incluso más arriesgado. Sí se detecta, y es triste, una creciente aversión al riesgo, apostar por directores noveles o guiones originales.

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