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Diario de Mallorca

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Artículos de Broma

Pagar hasta fin de mes

Un trabajo no está bien cuando lo empiezas a primera hora del día y con lo que ganas no llegas a fin de mes como le pasa a la mitad de los españoles. La inflación ha zampado las subidas salariales pactadas por empresarios y sindicalistas y al gobierno solo le queda decretar que los meses pares acaben el día 24 y los impares, el 25. Hay personas que llegan a fin de mes a mediados, como hay ricos que hoy mismo llegarían a fin de siglo. Pero esto tiene un sesgo demagógico porque compara a los ricos con los pobres, como si tuvieran algo que ver.

Los sesgos hacen mucho daño. Para el verano hay empresarios que no logran cubrir su necesidad de empleados en el mercado de trabajo donde hay gente muy preparada para cosas que no les sirven o poco dispuesta para lo que ofrecen. Faltan camareros, un trabajo que los mismos empresarios describen como duro, mal pagado y cubierto por personas sin experiencia. Los que tienen experiencia en lo duro que es y lo mal pagado que está, no repiten, pero eso no cambia el sesgo de los que concluyen que la gente no quiere trabajar. Con otro sesgo, otros hosteleros admiten que la gente quiere cobrar más por su trabajo.

Los hosteleros suelen pelear muy bien los números contra unos márgenes cortos que, en momentos de inflación, exigen ajustes muy rápidos para no trasladar la subida a los precios y que la gente que llega a fin de mes siga llegando al café o la caña de cada día. Muchas personas viven en márgenes estrechos, en la cornisa de la economía y en ropa interior, como los amantes sorprendidos en las viejas comedias. A veces los márgenes se marcan, pero no existen. En un bar con mucho trabajo y poco salario el negocio es el camarero. Cuando el camarero mal pagado tiene mucho trabajo y poca experiencia el empresario repercute coste laboral en el cliente mal servido. Cuando los pagos son en negro el negocio es defraudar a Hacienda. Muchos negocios que no lo son. En la última feria de Sevilla se vio que la explotación laboral era imprescindible para las casetas. Es una obligación pública que sea la última vez.

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