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Diario de Mallorca

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El ‘Real Fooding’ un estilo de vida

El ‘Real Fooding’ (comida real) es un nuevo concepto creado por el nutricionista español Carlos Ríos. Un estilo de vida alimentario que está triunfando entre los más jóvenes y que tiene como objetivo dejar de lado los productos ultraprocesados para apostar por aquellos que no llevan ni aditivos ni conservantes. una tendencia que también ha llegado a Mallorca

Postre de semillas de chia maceradas, junto a las fresas, plátanos y mango. B. Ramon

Tenemos que comer alimentos de la forma más parecida a como proceden de la naturaleza, ese tiene que ser el objetivo». El ‘real fooding’ o comida real, concepto acuñado por el nutricionista Carlos Ríos, se ha convertido en una tendencia por parte de la sociedad durante los últimos años. De hecho, cada vez son más los que apuestan por un estilo de vida saludable con productos sin aditivos ni conservantes, huyendo de los ultraprocesados como puedan ser las galletas, pizzas congeladas o bebidas azucaradas. Incluso personajes públicos como Cristiano Ronaldo, apartando dos botellas de refresco durante una rueda de prensa, se han sumado a esta manera de entender la alimentación, conscientes de la relevancia que podría tener la comida en la salud de las personas. Pero, ¿qué es realmente este concepto de comida real? ¿Cuáles son sus beneficios?

Desde la perspectiva de Marta Jiménez, dietista y nutricionista profesional, el ‘real food’ consiste en «ser conscientes de lo que estamos comiendo y saber de qué forma se ha elaborado un alimento. Lo ideal es que los productos que consumamos hayan sido tratados y procesados lo menos posible, sin conservantes, azúcares o harinas refinadas. Al final se trata de que el alimento sea lo más natural y que nos aporte el mayor beneficio posible». En este sentido, la propia Jiménez considera fundamental que el consumidor lea el etiquetado del supermercado, porque es la única manera de saber cómo nos alimentamos: «Cuantos menos ingredientes aparezcan mejor, porque eso significa que no ha sido ultraprocesado. El etiquetado nombra a los ingredientes de mayor a menor proporción, por lo que debemos huir de productos en los que aparezcan aceites refinados y azúcares al inicio de la lista. Muchas veces cuando vamos a comprar no nos damos cuenta de la cantidad de aditivos que tienen la mayoría de productos, ya no sólo la bollería, sino el tomate frito, el pan o la carne, que consumimos en nuestra rutina».

De esta forma, se podría establecer una especie de escala de alimentos, dividida en comida real, que serían los productos sin ningún tipo de añadido, buenos procesados, que son alimentos con algún conservante y los ultraprocesados, que son aquellos llenos de aditivos perjudiciales para la salud. «Un ejemplo de comida real sería una fruta o verdura, mientras que un buen procesado podría ser una lata de mejillones o atún. En el caso de los ultraprocesados, los peores son los cereales y los refrescos por la cantidad de azúcar que llevan», explica la nutricionista.

Por otro lado, Marta explica que, a la larga, el consumo de este tipo de productos ultraprocesados resultan perjudiciales para la salud de las personas: «Los aceites y harinas refinadas o según que tipo de grasas generan un proceso de oxidación dentro del organismo que puede resultar cancerígeno en un futuro. Son productos que acaban afectando a la salud a pesar de que en el momento de consumirlos no se observa».

Durante la última década, la sociedad ha experimentado un cambio respecto a los hábitos y la manera de entender la alimentación. De hecho, un informe del ministerio de Agricultura, Alimentación y Pesca señaló que las frutas y verduras fueron los más consumidos en España durante el 2020. «En los 90 se veía como algo muy normal merendar un bollycao o un donut, pero ahora se ha producido un relevo generacional, la gente joven está más informada y quieren cuidarse más».

Así, han empezado a aparecer restaurantes en Mallorca que apuestan por una cocina más saludable, con el concepto del ‘real fooding’. Es el caso de Kale, un establecimiento situado cerca del Mercat de l’Olivar, cuya propietaria María Domínguez decidió abrir en plena pandemia para darle un enfoque distinto a la gastronomía balear. «La idea de mi cocina es mejorar la salud de la población a través de la alimentación, con productos que lleven los menos conservantes posibles. Se trata de buscar una manera sencilla para preparar platos sanos y ricos».

El restaurante KALE, situado cerca del Mercat de l’Olivar. B. Ramon

Cada mañana, María se acerca a los diferentes puestos del mercado para comprar los alimentos frescos: «Hay que apostar por el comercio local, que es el que te puede explicar de verdad como ha cultivado el producto, donde lo ha conseguido y como te llega a ti». Un tipo de comida que cada vez triunfa más, según la propia chef: «En el centro de Palma hay mucha gente que trabaja en oficinas y quieren una comida sana porque se pasan muchas horas sentados. Cada vez la gente se conciencia más respecto a la alimentación, pero si comparo a los españoles con los turistas que vienen aquí veo que todavía falta camino por recorrer».

La propietaria del restaurante KALE, María Domínguez. B. Ramon

Desde otra perspectiva, la propietaria del restaurante Kale especifica que «el ‘real fooding’ no es una dieta, sino un estilo de vida. En una dieta tienes que seguir unas pautas estipuladas, nosotros lo que defendemos es saber elegir qué alimentos son naturales y cuáles ultraprocesados». Además, considera que «no se trata de ser estricto, al final esto es para seguir dentro de la rutina, pero tú te puedes darte un homenaje de vez en cuando sin necesidad de sentirte mal. En definitiva, no es cuestión de estar todo el día como un esclavo, se trata de disfrutar comiendo».

A través de ensaladas, pescados y producto local, Kale quiere poner su granito de arena para que el ‘real food’ pueda asentarse en la sociedad mallorquina: «tenemos que cambiar nuestra alimentación, porque sin darnos cuenta estamos provocando diabetes futura o problemas de tiroides. Ahora no lo vemos, pero con los años afloran estas enfermedades».

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