Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Oblicuidad

Malú se enamora contra su tío Paco

Malú se enamora contra su tío Paco

Malú se enamora contra su tío Paco

Seríamos benévolos por principio con el desliz de Malú al enamorarse de Albert Rivera, que ha aportado insuficientes pruebas de su ingreso en el estadio adulto. Francesc de Carreras, cofundador de Ciudadanos, lo ha tildado esta misma semana de "adolescente caprichoso". El bursátil y también militante Manuel Conthe optaba por un escueto "payaso". No condenaremos tampoco la reciprocidad del sentimiento, porque hasta los más ortodoxos habremos caído rendidos alguna vez ante una mujer de izquierdas.

La condescendencia ante el triunfo de las pasiones se debilita al advertir que se trata de Malú de Lucía, sobrina del inimitable Paco de Lucía. Y aquí me siento obligado a juzgar con conocimiento de causa, porque el guitarrista se preocupó hasta la obsesión por mis errores sentimentales o lo que quedaba de ellos. Justo nos acabábamos de conocer, en una cena a varias voces, cuando quiso corregir mi lamentable gestión de una relación. Le dio tantas vueltas durante la noche entera, que temí que fuera a escribirle un flamenco triste. Según su criterio pragmático, el amor no debe independizarse jamás de la relación de fuerzas entre la pareja, incluida la esmerada contabilidad económica. Y mucho menos está autorizado a franquear las fronteras ideológicas.

A partir de ahí, el artista supremo se mostró felipista incondicional. Pertenecía desde luego a la generación cautivada por Felipe González, y De Lucía llevaba la devoción hasta una aversión indisimulada hacia el polo opuesto del sevillano, el hereje castellano Rodríguez Zapatero. Por tanto, y después de compartir una velada en que habló con sabiduría de mis fracasos con ánimo de mediador de amores, puedo asegurar que desaprobaría el romance de su sobrina con el socio de Vox. Más claro, que abominaría de la relación. Además de intervenir para detenerla, como hizo en mi caso.

Malú se ha enamorado contra su tío Paco. Si no se ejecuta contra el clan familiar, no es amor verdadero, y nadie culpará a la cantante de haber modificado los presupuestos cada vez más derechizados de su pareja. Siempre preocupado por labrarse un currículum de referentes históricos, Rivera intenta reproducir la relación de John Kennedy con Marilyn, salvando las obligadas diferencias mitológicas con Estados Unidos y la constatación creciente de que Ciudadanos nunca colocará a su líder en La Moncloa. En cuanto a la intérprete, en algún momento cruzó su destino con Gonzalo Miró. Acudiendo de nuevo a la propia experiencia, puedo concluir que esta mujer tiene muy mala suerte con los hombres de su vida. Salvo mejor opinión de su genial familiar.

Compartir el artículo

stats