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Medio ambiente

De mar en peor (II)

Los mares y océanos no pasan por su mejor momento. Las nuevas tecnologías y el esfuerzo colectivo puede contrarrestar esta situación

230 playas han conseguido bandera de Q calidad turística.

230 playas han conseguido bandera de Q calidad turística.

La presencia de plásticos en los mares y océanos empieza a ser preocupante. Así lo han puesto de manifiesto recientemente los científicos del CCMAR (Universidad del Algarve) y de Oceana al hallar una gran abundancia de residuos en el cañón de San Vicente, situado al suroeste de Portugal. En un artículo científico, los autores analizan tres inmersiones y señalan la existencia de 115 restos, la mayoría artes de pesca. Este tipo de residuos se degrada con dificultad en zonas profundas y es previsible que su cantidad vaya en aumento con el paso de los años.

"En esta región, la pesca es una actividad bastante importante desde el punto de vista socioeconómico. Lo que observamos en el cañón de San Vicente es semejante a lo descrito en otras zonas del globo donde la pesca es la principal actividad. Lamentablemente, los métodos de control y minimización de pérdidas de artes de pesca son ineficaces en la actualidad", apunta Frederico Oliveira, investigador del CCMAR. Y es que los efectos a largo plazo de cómo afectan las artes perdidas y otros tipos de residuos marinos a las comunidades bentónicas todavía son poco conocidos, particularmente en las zonas más profundas del océano. Estos hábitat, muchos de ellos aún poco estudiados, albergan especies sensibles de crecimiento lento que pueden ser bastante vulnerables a las perturbaciones.

El cañón de San Vicente se encuentra a 12 kilómetros de la costa portuguesa, frente a Sagres y mide 120 kilómetros de largo. El estudio publicado en Marine Pollution Bulletin se basa en tres inmersiones de ROV (robot submarino) realizadas en 2011, entre 93 y 553 metros de profundidad. En total, los científicos han analizado más de nueve horas de grabaciones.

"Prácticamente nueve de cada 10 residuos hallados en el cañón de San Vicente son cabos y redes abandonadas. Esto resulta muy preocupante ya que se fabrican con materiales sintéticos resistentes y los procesos de degradación son muy lentos en las zonas de profundidad. Por ello, o se adoptan medidas para evitar la pérdida de artes de pesca o la basura irá aumentando en los próximos años", afirma Ricardo Aguilar, director de investigación de Oceana en Europa.

Casi un tercio de todos los residuos documentados recubrían parte del fondo o afectaban directamente a la fauna, con numerosos casos de corales, gorgonas y erizos enredados en artes de pesca perdidas. Aparte, destaca que el 80,8 % de los hallazgos se realizaran en zonas rocosas. Los residuos se enganchan con más facilidad en esta clase de fondos que son los que albergan mayor biodiversidad porque actúan de sustrato donde se fijan organismos como corales y esponjas.

"Oceana y el CCMAR han colaborado en anteriores ocasiones. En 2012, científicos de este organismo se embarcaron en una expedición del Oceana Ranger y contribuyeron al hallazgo de un campo de crinoideos frente al Algarve, un tipo de hábitat en el que suelen reproducirse diversas especies de peces", explican desde Oceana.

Usos indebidos

Hace unos días, la organización ecologista GOB denunció la publicidad de una excursión náutica en Cabrera en la que, entre otras cosas, se ofrecía la práctica de sky o wakeboard, o ser arrastrado en un donut hinchable. Además se planteaba visitar diferentes enclaves de parque nacional, como el Caló des Macs, la Illa del Fonoll, que tienen la calificación de reserva marina y donde, por tanto, está prohibida la navegación y fondeo para la normativa del parque.

"Desde el GOB ya lo denunciamos hace meses. Existen iniciativas y presiones importantes para consolidar en el Parque Nacional de Cabrera determinados usos turísticos y recreativos no relacionados con la finalidad del espacio protegido", se asegura desde la organización ecologista.

La falta de una normativa suficientemente restrictiva, la predisposición favorable por parte de la administración gestora del parque nacional a nuevas tipologías de uso público y la falta de información suficiente de las empresas náuticas forman una combinación que en determinadas circunstancias genera confusión y situaciones conflictivas. "A raíz de nuestra denuncia, la empresa ha manifestado que esta publicidad se difundió por error y que ya la ha retirado", añaden. Más allá de este hecho, otras empresas no plantean por ahora incumplimientos de la normativa pero empiezan a ofertar visitas para despedidas de soltero y excursiones de incentivos para empresas, con, por ejemplo, aperitivo y copa de cava en la Cova Blava, ubicada en la zona protegida.

Y es que el nuevo Plan de Uso y Gestión, tramitado por la Conselleria de Agricultura, Medio Ambiente y Territorio, recibió hace semanas el visto bueno del patronato del parque pero con los votos en contra de las organizaciones conservacionistas (Oceana y GOB) y los agentes de medio ambiente, y las abstenciones de las entidades científicas (Instituto Español de Oceanografía y Universitat de les Illes Balears). Una vez sometido a información pública, ahora se encuentra sobre la mesa de Vicenç Vidal, nuevo conseller de Medio Ambiente, para ser aprobado definitivamente. "Si se aprueba tal y como se ha diseñado, implicará la intensificación del uso público recreativo y, en cambio, no se reforzarán las medidas de protección del parque nacional", aseguran.

Así, se plantea ampliar las zonas de buceo, autorizar nuevas zonas de desembarco, incrementar la capacidad de pernocta, crear nuevas infraestructuras para el uso público, abrir la puerta a concesiones de explotación de determinados servicios, autorizar la celebración de competiciones deportivas, etc.

En cambio€

Sin embargo en el otro extremo se encuentran aquellas playas y puertos deportivos que hacen los deberes en materia ambiental. Por ello, esta semana el ministro de Industria, Energía y Turismo, José Manuel Soria, ha hecho entrega de las Banderas "Q" de Calidad Turística a 230 playas, correspondientes a 91 municipios y una ciudad autónoma y a 20 instalaciones náutico-deportivas situadas en tres comunidades autónomas. Las Banderas "Q" de Calidad Turística son un reconocimiento público al esfuerzo que ayuntamientos, trabajadores públicos y técnicos han realizado para adaptarse al sistema de calidad turística español para obtener la marca "Q", símbolo de garantía. Este año se han entregado 37 nuevas certificaciones respecto a 2014. "Estas certificaciones son un ejemplo de la implicación de las administraciones públicas y del sector privado en la fidelización del turista que busca disfrutar del litoral de España, unido a una protección rigurosa del medio ambiente y del espacio turístico", asegura el José Manuel Soria. Para su concesión, se tienen en cuenta aspectos como la accesibilidad, servicios, seguridad, limpieza y comodidad.

Andalucía sigue siendo la Comunidad Autónoma con más playas certificadas, sumando 85 arenales reconocidos con la "Q"; le siguen la Comunidad Valenciana y Murcia, que cuentan con 47 y 37 certificaciones respectivamente. Balears, que el año pasado aumentó considerablemente el número de playas con banderas Q, ha continuado con la misma tendencia con un total de 17, igual que Galicia que ya luce bandera Q de Calidad Turística en 11 de sus playas. En el apartado de instalaciones náutico-deportivas certificadas siguen aumentando visiblemente y este año ya son 20 las entidades reconocidas. La comunidad autónoma gallega es quien mantiene el liderazgo indiscutible al atesorar más de la mitad de estas certificaciones (13).

Las Banderas "Q" de Calidad Turística en las playas son un símbolo que garantiza la gestión de las mismas por parte de los ayuntamientos. El compromiso pasa por la mejora diaria para asegurar el disfrute de los usuarios en cuanto a limpieza, seguridad, vigilancia y respeto al medio ambiente.

La obtención de la Bandera "Q" significa que el ayuntamiento que gestiona el arenal está completamente comprometido con la preservación ambiental y se responsabiliza de que todo se haga de forma ambientalmente responsable con las dunas, fauna y flora. Asimismo, se vigila minuciosamente la seguridad alimentaria en los chiringuitos. El mismo símbolo en una instalación náutico-deportiva significa que se ofrecen actividades (vela, remo, windsurf€) y múltiples servicios para los amarristas: surtidor de combustible, taller de pintura y reparación con recogida selectiva de los residuos generados por las embarcaciones, duchas y aseos en tierra, información meteorológica actualizada y personal de vigilancia y seguridad.

APP de playas

Las playas también tienen su aplicación para smartphones y tablets. La Guía de Playas tiene como objetivo facilitar a todos los ciudadanos el acceso a la más actualizada y detallada información sobre las playas de nuestro litoral, de modo que este conocimiento invite a su disfrute, al tiempo que se favorece su cuidado y conservación por parte de todos. Hasta ahora, la Guía de Playas solo podía ser consultada a través de cualquier ordenador, accediendo a la página web del Ministerio de Agricultura, Alimentación y Medio Ambiente, donde ha alcanzado en el último año los tres millones de consultas.

Toda la información que aglutina está en permanente actualización y gracias a que la guía tiene una dirección de correo a la que el usuario puede dirigirse, ha recibido aportaciones de los ciudadanos que han contribuido a esa actualización, a rectificaciones o a añadir informaciones que han mejorado su contenido. En la Guía de Playas, se pueden consultar datos como sus características generales, sus aspectos físicos y ambientales más destacables, su ubicación, la predicción meteorológica y tipo de accesos, así como la variedad de servicios que están relacionados con cada playa. La aplicación está disponible para Apple y Android.

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