25 de febrero de 2017
25.02.2017

Los superhéroes de la alegría

Los niños celebran ilusionados Carnestoltes en sus colegios con disfraces creados a mano o comprados por los padres

25.02.2017 | 02:45
Los superhéroes de la alegría

En el barrio de Son Gotleu, los alumnos del colegio es Pont adquirieron superpoderes tan mágicos como "hacer reír, dar alegría, volar y hacer felices a los demás". En Arxiduc, los niños del Sant Rafel también repartieron sonrisas con sus disfraces de soles, nubes, viento y fruta. El Cide, en Son Rapinya, sacó a pasear una gran variedad de personajes y otros colegios, como el Molinar, hicieron lo mismo por las calles de sus barrios

Los superhéroes lanzaron a la hoguera todo lo malo que querían destruir del mundo y las villanas danzaron alrededor del fuego y del Rei de Carnestoltes antes de que una explosión de pirotecnia de colores acabase con la maldad en el planeta y el personaje más esperado del Carnaval. Los niños del colegio es Pont, en Son Gotleu, adquirieron ayer superpoderes para "hacer reír, dar alegría, volar y hacer felices a los demás", como lograron los alumnos de cinco años. Los más pequeños, de tres, podían "hacer magia", mientras que los de cuatro estaban dotados con los poderes para "liberar a la gente, ayudar, apagar el fuego y congelar a los malos".

Las maestras, buenas durante el resto del curso, se convirtieron por un día en las villanas del mar, cubiertas de redes naranjas llenas de contaminación, debido a que el tema del centro durante este año es el Mediterráneo, tal como explicó la directora, Cristina San Juan. Kleenex, latas de atún vacías y todo tipo de porquería colgaba de sus redes y ellas se escondían con máscaras para que no fuesen identificadas. No obstante, al final del desfile por el patio del colegio dieron una lección a los niños y reciclaron el material de desecho en un contenedor para mostrarles qué hay que hacer con la basura en vez de tirarla al mar.

También se puede reutilizar, como hicieron para confeccionar los trajes de superhéroes, ya que los puños de fuerza eran cartones rayados usados en los paquetes de galletas y las bolsas de colores se convirtieron en las capas de los pequeños personajes de ficción, entre otros materiales.

En el colegio Sant Rafel, en la barriada de Arxiduc, numerosos planetas Tierra recordaron que la vida es un regalo y lo demostraron los niños de Educación Infantil disfrazados de soles, girasoles, el viento, nubes y una macedonia de frutas. Todos ellos y muchos más desfilaron por la calle para alegría y sorpresa de los viandantes, que se encontraron a primera hora de la tarde con un avance de la Rua de mañana por el centro.

Muchos barrios de la ciudad tuvieron su propio desfile ayer gracias a la actividad preparada por los centros educativos. Por ejemplo, en Son Rapinya, el Cide sacó a pasear pequeños dragones hechos artesanalmente entre los niños, padres y maestros, y contra los que podían luchar –aunque no lo hicieron– los disfrazados de caballeros medievales. Todo un curso escogió la Edad Media, por lo que también había damas y magos como Merlín. En otra clase se disfrazaron de cocineros y uno de los niños llevaba incluso un elaborado hornillo creado con una caja y cartulinas.

Por supuesto, había muchos superhéroes, entremezclados con rockeros, Minions, emoticonos, piratas, tiburones, estatuas de la libertad, indios y vaqueros, un montón de mariquitas, mimos y hasta un globo aerostático hecho a mano. En total, más de un millar de alumnos de Infantil y Primaria recorrieron el barrio.

En el colegio del Molinar, como en otros, los profesores optaron por la temática libre, por lo que los chavales pudieron escoger sus personajes favoritos, sobre todo superhéroes y princesas.

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