04 de junio de 2016
04.06.2016

Nacido para vivir en los circuitos

Luis Salom, que continuó con la tradición de una familia ligada a las motos y se había iniciado con ocho años en las carreras, había celebrado semanas atrás en Le Mans su Gran Premio 100 en el Mundial

04.06.2016 | 12:33
Nacido para vivir en los circuitos

Luis Salom vio truncada, en la curva 12 del circuito de Montmeló, una vida dedicada en cuerpo y alma a las motos. A escasos dos meses de cumplir los 25 años (nació un 7 de agosto de 1991 en Palma), el 'Mexicano' no pudo esquivar a la mala suerte, que se cruzó en el momento en el que peleaba por volver a meterse entre los mejores del Mundial de Moto2.

Luchar. Verbo, palabra, que siempre le acompañó. Incluso cuando, de pequeño, acompañaba con sus primos David y Toni y Jorge Lorenzo en aquellos viajes para competir en la Península. Su pasión, la de todos, por las ruedas convertía los carritos para las maletas de los aeropuertos en improvisadas máquinas en donde sentir la velocidad.

Luis Salom, nacido en el seno de una familia de moteros y pilotos, pronto sintió que el olor a gasolina y neumáticos, y el ruido de los motores, eran su vida. Comenzó a competir con ocho años y tras brillar en los campeonatos regionales y en carreras nacionales, ingresó en la categoría Aprilia 70 de la Cuna de Campeones en el año 2002; tenía once años y terminó en la decimonovena plaza. Las dos temporadas siguientes –en 2003 fue noveno y 2004, octavo– repitió en esa competición; incluso, en 2004 subió de categoría y corrió con los pilotos de 125.

Su posterior paso por el Campeonato de España fue el preludio a su entrada en la competición internacional. En 2007 se unió a la Red Bull MotoGP Rookies Cup; fue segundo en su debut y firmó su primera victoria en la cuarta carrera, disputada en 'La Catedral', en Assen (Holanda). Repitió en 2008, ganando cuatro de los primeros cinco grandes premios; luchó por el título, pero se le escapó por cuatro puntos.

Su garra en la pista, su valentía y su permanente lucha le permitieron estrenarse en el Mundial en 2009, tras recibir una invitación (wildcard) para el Gran Premio de España de Jerez. Feliz, en el puesto 23, finalizó convencido de que pronto tendría moto oficial en el Mundial. Dicho y hecho. Ese mismo año disputaba las últimas diez carreras del Campeonato con el equipo Jack&Jones WRB, sustituyendo al italiano Simone Corsi.

En 2010 celebró su primera temporada completa en el Mundial. Primero en el Team Lambretta Reparto Corse y luego en el Stipa-Molenaar Racing (Aprilia).

En 2011 logró su primer podio en su querido Assen (donde firmó su primer triunfo internacional), al ser segundo. Ese año acabó octavo en el Campeonato y en 2012 salió a relucir su talento, brillando con dos triunfos y otros seis podios para acabar segundo la temporada en la categoría de Moto3 al manillar de la Kalex KTM del equipo RW Racing.

El 'Mexicano', como le llamaban sus amigos y ya le conocían en los circuitos, se había instalado en la elite y en 2013 fichó por el potente Red Bull KTM Ajo. Con siete victorias y cinco podios, sendas caídas en Japón y Valencia le privaron de pelear por el título mundial en uno de los años más igualados de la categoría más pequeña.

Se había ganado fama de piloto agresivo, emocional, de esos que levantan de sus asientos a los aficionados con los adelantamientos. Su salto a Moto2 estaba cantado y fichó por la escudería HP40 de Sito Pons, compartiendo box con su principal rival el año anterior, el campeón mundial en Moto3 Maverick Viñales. Quedó por detrás de su compañero pese a firmar varios podios, pero el equipo renovó su confianza en Luis Salom y renovó, esta vez con Álex Rins –otro candidato al título– de compañero.

Sin demasiada suerte en una temporada en la que solo pudo entrar en ocho carreras entre los diez primeros clasificados, decidió cambiar de equipo esta temporada 2016 para pilotar una Kalex del equipo SAG.

La suerte parecía haber regresado al lado de Luis Salom, para recompensar su pundonor y tenacidad, cuando subió al segundo escalón del podio en la carrera inaugural de Qatar. Entonces, el mallorquín lloró en el cajón y agradeció a su madre y a su familia su apoyo, por estar siempre a su lado en los momentos difíciles. Disfrutaba otra vez pilotando, de su pasión por las carreras. Incluso, había celebrado en Le Mans, en mayo pasado, su Gran Premio número 100. "Ojalá pueda sumar cien más, sería muy bonito", dijo entonces.

En Mugello, hace dos fines de semanas, disfrutó de una nueva salida. La 101. No pudo acabar la prueba, tuvo que retirarse. Quería redimirse en Montmeló, en uno de sus circuitos más conocidos. Pero, por desgracia, la mala fortuna se cruzó en su trayectoria.

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine