02 de noviembre de 2017
02.11.2017
Magazine Fashion&Arts
Moda

Jefas y jefazas

En los ochenta, las mujeres poderosas no solo tenían que serlo, sino parecerlo. Vuelve la ambición del dos piezas ejecutivo

02.11.2017 | 18:06
Una modelo con un diseño de Calvin klein.
Hasta los tories se reían de ella. En sus primeros años como miembro del Parlamento, Margaret Thatcher lucía tocados y joyas propias de una mujer de su época; eran principios de los setenta. Pronto se dio cuenta de que, para triunfar en un mundo de hombres, tendría que vestir con sus códigos. Contrató a una estilista, Margaret King, y se enfundó trajes de chaqueta (principalmente de la marca Aquascutum) que ocultaban sus curvas en favor de una rigidez que le valió el apodo de " La dama de hierro". Varias décadas después, Angela Merkel o Theresa May siguen camuflándose bajo un dos piezas femenino. Hillary Clinton fue mucho más allá que sus contemporáneas y se pasó la campaña en pantalones. Según revela en sus recién publicadas memorias, tituladas What Happened?, la candidata tuvo que dedicar "un total de 600 horas, 25 días enteros, a cabello y maquillaje"...

Compartir en Twitter
Compartir en Facebook
Enlaces recomendados: Premios Cine