03 de octubre de 2019
03.10.2019
Diario de Mallorca

Piden 107 años de cárcel para 17 acusados por la operación 'Iron Belt'

Los presuntos narcotraficantes se sentarán hoy en el banquillo de la Audiencia Provincial

03.10.2019 | 02:45

Diecisiete acusados de integrar una banda que se dedicaba al tráfico de drogas a gran escala en la Part Forana de Mallorca comparecerán hoy en la Audiencia Provincial. La fiscalía solicita para ellos un total de 107 años de cárcel por los delitos de nárcotráfico, organización criminal y receptación de objetos robados.

Los diecisiete procesados son trece españoles -la mayoría miembros de un clan familiar asentado en Felanitx-, tres marroquíes y un egipcio. Según el escrito de acusación del fiscal, al menos desde noviembre de 2015 hasta mayo de 2016, cuando se produjo la operación policial, integraban un grupo perfectamente organizado dedicado al cultivo y distribución de sustancias estupefacientes como marihuana, hachís, cocaína, MDMA (denominada coloquialmente "cristal") y ketamina. La banda distribuía la droga tanto entre otros narcotraficantes como directamente a consumidores.

El clan familiar presuntamente estaba dirigido por Ramón O.T., de 60 años, que operaba sobre todo en la zona del Llevant, con puntos de venta de droga en Manacor, Felanitx, Porto Cristo, Portocolom, Sant Llorenç y Son Carrió. El fiscal considera que generalmente distribuían las sustancias entre pequeños narcotraficantes, aunque también se dedicaban a la venta a consumidores.

Este grupo tenía diversas fuentes de aprovisionamiento de sustancias estupefacientes. Tenían sus propias plantaciones de marihuana, pero también mantenían relaciones comerciales habituales con los norteafricanos, que les proveían de cocaína, MDMA o cannabis. Por su parte, estos últimos también vendían droga directamente a consumidores.

Según la fiscalía, los dos grupos mantenían una relación de confianza que les permitía que las partidas de droga no fueran abonadas al contado, sino que se satisfacían conforme iban dándole salida a los estupefacientes.

Durante la investigación de la Guardia Civil se puso de manifiesto que la banda de mallorquines tenía contactos en Colombia, donde presuntamente llegaron a encargar una importante partida de cocaína.

La banda se encargaba del traslado de la droga desde Palma a las distintas localidades de la Part Forana donde la vendían. El transporte se realizaba mediante vehículos lanzadera. Es decir, el coche en el que llevaban la mercancía iba precedido de otro vehículo, que le alertaba por teléfono en el caso de que hubiera algún control de carretera u otra circunstancia sospechosa. Además contaban con la actuación de un cómplice que se encargaba del cobro de la droga que vendían a otros grupos y que, según algunos testigos, llevaba una pistola para atemorizar a los posibles deudores, aunque se desconoce si el arma era real o simulada.

El fiscal destaca, para dar una idea de la importancia del grupo, que en una ocasión personas desconocidas les sustrajeron más de ocho kilos de droga que tenían en un escondite. Esta circunstancia motivó que dos de los cabecillas tuvieran que reunirse en Barcelona con los proveedores para negociar un plan de pago especial del alijo perdido. En otra ocasión habrían encargado a dos de sus colaboradores la distribución de una partida de cinco kilos de "cristal" que habían recibido procedente de Finlandia.

El fiscal solicita para el presunto cabecilla una pena de siete años de cárcel -cinco años por tráfico de drogas y dos por pertenencia a organización criminal-. Para el resto de los acusados reclama condenas que oscilan entre ocho y tres años y medio de prisión, por distintos delitos de tráfico de drogas, organización criminal y receptación.

La vista previa del juicio se celebrará hoy en la Audiencia Provincial de Palma.

La investigación: Una decena de registros en casas

La fiesta acabó abruptamente el 17 de mayo de 2016, cuando decenas de agentes de la Guardia Civil se desplegaron por Palma, Felanitx, Manacor y Calvià, donde realizaron registros con autorización judicial en una decena de domicilios de los sospechosos. Era la fase final de una investigación desarrollada durante meses por la Policía Judicial de la Guardia Civil de Algaida. En las casas aparecieron diversas cantidades de droga, así como efectos robados, por lo que varios de ellos están acusados también de receptación.

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