Hay muchas maneras de vivir la alegría del reparto de millones de la lotería. La más deseada es la de ser el agraciado, sin embargo también se disfruta la de saber que has repartido la suerte o la de que alguno de tus vecinos se ha topado con ella. Carmen Ruiz disfrutó ayer como nadie que de la administración que regenta junto a su hermana, en el estanco Novedades, en el centro de Llucmajor, salió un décimo premiado con el primer premio, el número 19.750.

«Estoy feliz y nerviosa, parece que me ha tocado a mí», explicaba risueña la joven poco antes de que llegara el cartel con el número premiado para posar con él y colgarlo en la puerta de la administración. Carmen compartió la alegría con su madre, Jerónima Noguera, que junto con otra de sus hijas son las que están al frente del negocio.

El primer premio del Niño, vendido en Llucmajor B. Ramon

Un cielo despejado y con rayos de sol muy anhelados en estas fechas de bajas temperaturas en Mallorca fue el escenario perfecto para celebrar la buena nueva en el día de Reyes.

Sobre las doce y media de la mañana, después de resultar ganador el 19.750, dotado con 2 millones de euros a la serie y 200.000 euros al décimo, Carmen recibió la llamada informándole de que había repartido suerte en su pueblo. El décimo se vendió a través de la máquina de la administración.

Sin rastro del agraciado

Poco a poco se fue corriendo la voz y algún que otro vecino se acercó hasta las puertas de Novedades. Entre ellos familiares de las loteras. «Es un año difícil y viene bien una alegría así», reconocía Carmen. Sobre quién será el agraciado del premio nada se supo ayer por la mañana en un pueblo en el que se conocen «todos».

En las afueras de la administración también el alcalde de Llucmajor, Eric Jareño, mostró su entusiasmo porque el municipio formara parte del reparto de millones «y suerte» de la lotería del Niño. El deseo del primer edil es que el agraciado sea «alguien que lo necesite», teniendo en cuenta, además, «que lleva muchos años sin tocar en Balears» en el periodo navideño y habiendo salido el premio de «una administración tan conocida como Novedades».

Brindis de madre e hija

Entre miradas al móvil por los mensajes de enhorabuena, las llamadas para confirmar que Llucmajor fue ayer uno de los municipios tocadas por la fortuna y los saludos de los que se acercaron al a calle Sant Miquel, no faltó el cava. Con ayuda de uno de los periodistas congregados a las puertas de la administración, Carmen abrió la botella para fundirse después en un brindis con su madre.

Esta no es la primera vez que en este establecimiento de Llucmajor se celebran premios.

Hace unos años se repartieron 800.000 euros con la Primitiva, además de algún otro monto en la lotería semanal. Faltaba dar un campanazo como el de un gordo navideño para que Novedades aún tenga más solera entre sus vecinos. «Ya nos tocaba otra vez», asentía Carmen. Ojalá siga la buena racha en Llucmajor.