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Diario de Mallorca

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La naranja africana provoca la caída del precio de los cítricos de Mallorca

Países como Sudáfrica, Marruecos, Egipto o Turquía están copando el mercado europeo con su producción, debido a la situación bélica en el Mar Negro, que hace imposible exportar esta fruta a Ucrania y a Rusia

Una fuente adornada con naranjas, con motivo de la Fira.

La naranja que se produce en Mallorca no ha podido evitar los efectos negativos que ha supuesto la guerra en Ucrania, en tanto que ha propiciado una congelación de los precios como consecuencia de que el mercado se ve inundado de fruta procedente de otros países productores que normalmente abastecían a los estados del este europeo.

Países como Sudáfrica, Marruecos, Egipto o Turquía están copando el mercado europeo con su producción de naranja y limón debido a la situación bélica en el Mar Negro, que hace imposible exportar esta fruta a Ucrania y Rusia. Las consecuencias de esta situación han hecho que el precio de los cítricos nacionales haya tenido que bajar para competir con el que proviene del exterior y, de rebote, ha propiciado que los precios que se abonan por la fruta recogida en los huertos de Mallorca haya tenido que poner freno a la tendencia alcista que habitualmente se registraba en esta época del año.

Así lo ha reconocido el presidente de la cooperativa agrícola San Bartolomé de Sóller, Miquel Gual, que explica que con el estallido del conflicto armado el precio de la naranja «no ha subido lo que debería haberlo hecho en esta época de año», en la cual, como consecuencia de la actividad turística, aumenta el consumo de naranja. Tanto es así, que actualmente el precio de la naranja tardía es equiparable al de la tempranera, precisa, que habitualmente se paga más barata al recolectarse en una época del año de menor demanda del mercado.

Actualmente, el precio de la naranja tardía es equiparable al de la tempranera, según apunta Gual

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La contención de precios ha hecho que se pague al productor un precio más bajo por la fruta de temporada alta debido a la competencia que generan en el mercado los cítricos procedentes de otras zonas productoras de España y África.

Si bien es cierto que Gual apunta que el estancamiento de los precios en origen «se nota más en el conjunto de Mallorca que en Sóller concretamente», el presidente de la institución agraria asegura que «de momento todavía estamos aguantando el golpe». Pero el envite se detiene a base de contener los precios para evitar que la fruta acabe pudriéndose en los huertos. Si en un año normal la naranja que se recolecta por estas fechas se paga por encima del euro el kilo al productor, en la actualidad su valor oscila entre los 65 y los 75 céntimos de euro por kilo como consecuencia del conflicto bélico. Esto en Sóller, porque en otras zonas productoras de la isla el precio apenas llega a los 40 céntimos, señala el presidente de la cooperativa de Sóller.

Con todo, Miquel Gual sostiene que la guerra en Ucrania «ha frenado abruptamente el precio», ya que «por lógica durante estos meses debería pagarse más por la naranja».

Esta circunstancia ha hecho que productores de cítricos hayan optado por dejar de recolectar fruta porque no les sale a cuenta, lo que se ha traducido en que haya plantaciones de naranjos con el fruto en el árbol. Lo que ocurre en Mallorca no es un hecho aislado. En el levante español el 70% de la naranja se queda en el árbol en una campaña que se ve lastrada por la importación sudafricana porque la fruta destinada a Rusia acaba inundando los lineales de Europa, según informaba el diario Información, perteneciente a Prensa Ibérica al igual que este periódico, que recogía la opinión de Asaja, que denunciaba que la mercancía destinada a Rusia termina en los puertos europeos «a precio tirado».

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