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Diario de Mallorca

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Lletra Menuda | El spray no sirve para la expresión romántica

Las pintadas han dejado de ser un mal –una inacabable mancha– exclusivamente urbano. Con Palma saturada y ensuciada de grafitis parece como si el incivismo fuera una cuestión crónica asumida y los chapuceros del spray pudieran impregnarlo en cualquier lugar de la isla. De hecho, se van observando de forma progresiva pintadas ensuciadoras en cualquier lugar de Mallorca. Empezaron en los vagones del tren, siguieron bajo los puentes de la vía, después en las interconexiones de las carreteras, en casetas de fora vila y también en las rocas de las playas.

Es el fracaso del uso y control del espacio público. También la mancha del incivismo y de la hipocresía social. La declaración de amor con colorido internacional en Porto Cristo, por su forma y lugar, carece de cualquier valor romántico pero obliga a una reflexión: Su autor ha sido más sagaz y práctico que esa maraña de administraciones y organismos que ahora deberán deshacerse entre sí para ver quién y cómo la borran. Pueden aprovechar el entuerto para incentivar los valores cívicos y el control del patrimonio colectivo.

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