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Una plataforma que aúna economía circular, turismo y agricultura

FINHAVA es un proyecto pionero que facilita el seguimiento y medición de todo el ciclo alimentario en los establecimientos hoteleros

Presentación de la plataforma tecnológica en finca de sa Pobla. | CIM

Presentación de la plataforma tecnológica en finca de sa Pobla. | CIM

FINHAVA es una plataforma tecnológica para promover la economía circular, la agricultura local y el turismo sostenible. La finca de Son March en sa Pobla ha servido de escenario presentar este proyecto que permite trazar el recorrido de los alimentos que se consumen en los hoteles adheridos a la iniciativa, calcular su huella de carbono y la reducción de gases de efecto invernadero, medir la energía que producen, evaluar el volumen de desperdicio alimentario que generan y transformarlo en compost ecológico para dedicarlo de nuevo al cultivo.

Se trata de un proyecto que es todo un ejemplo de colaboración público-privada en el que administraciones, hoteles, agricultores, gestor de residuos y empresas tecnológicas se han coordinado para cerrar el ciclo de producción y potenciar la economía circular en la isla. Así, la plataforma FINHAVA facilita la interacción entre todos los agentes de la cadena. De esta manera, se garantiza el origen de la materia prima en todo el proceso, se promueve una agricultura sostenible, local y ecológica, además se lograr medir sus efectos económicos y ambientales.

La plataforma permite la trazabilidad de todo el ciclo alimentario: los hoteles producen materia orgánica derivada del consumo en sus instalaciones, que depositan en contenedores donde se realiza el pesaje para su tratamiento. La materia orgánica es transportada a las instalaciones de TIRME para ser transformada en un compost ecológico identificado con los datos del cliente. Los agricultores locales hacen uso del compost creado para abonar los cultivos. Y, por último, el distribuidor adquiere los productos consumibles del agricultor por un peso equivalente a la materia orgánica creada en el primer paso del ciclo. De esta manera, los alimentos son introducidos de nuevo en el proceso cerrando el ciclo de economía circular.

Se trata de un proyecto pionero impulsado por el Consell de Mallorca, Tirme, Meliá Hotels Internacional, Iberostar, Riu Hotels & Resorts, Marriott International, Hotels Viva, Agromallorca, Son March, Es Merca, Fruites Huguet, Al&Verd, Agrícola Dalmau, Refrilog, Vottun y Wdna. El objetivo es facilitar el seguimiento y medición de todo el ciclo alimentario en los hoteles.

La presentación ha contado con la presencia de la presidenta del Consell, Catalina Cladera, que aplaudió dicha plataforma tecnológica que cierra el círculo de la sostenibilidad entre productores del sector primario y grandes consumidores, como es el sector hotelero. Cladera se refirió al compromiso del Consell para «convertir Mallorca en un referente de economía circular, un compromiso que se refleja en el plan Mallorca Circular, una hoja de ruta que incluye veinticuatro proyectos que aspiran a movilizar más de 800 millones de euros del fondo Next Generation, con el objetivo de impulsar un nuevo modelo de producción y consumo circular, que minimice la generación de residuos y en el que el sector turístico aparece como elemento impulsor.

El proyecto permite trazar el recorrido de los alimentos y facilita la interacción entre los agentes de la cadena

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«FINHAVA ofrece soluciones que contribuyen a la sostenibilidad ambiental de un modelo económico basado en el turismo, que opera con recursos especialmente limitados por razón de la insularidad. Estas soluciones benefician al sector agrario y de distribución locales e incrementan la oferta de productos kilómetro cero en Mallorca», añadió.

En este sentido, la presidenta del Consell reclamó la necesidad de activar «una transición ecológica que resulta especialmente urgente en zonas vulnerables, como son las islas, que deben convertirse en territorios con autonomía energética y excelencia ambiental y digital».

Asimismo, Cladera se refirió a la sostenibilidad no solo como un compromiso político y empresarial, «sino como un atractivo para los viajeros, que da la oportunidad de hacer evolucionar el modelo de Balears». En este sentido, instó a «aprovechar el conocimiento y la capacidad de innovación del sector para convertir al turismo sostenible en la palanca económica de cambio hacia una Mallorca más verde, justa y resiliente, y con un turismo que cuida el medioambiente, fomenta el producto de Mallorca, crea empleo de calidad y distribuye de manera equitativa la riqueza que genera», dijo.

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