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Diario de Mallorca

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El Consell asegura que instala los muros prefabricados en la carretera de Sóller «por seguridad y rapidez»

Alega que en tan solo diez días se construirá una pared que siguiendo la técnica tradicional necesitaría un mes de trabajos

Operarios del Consell colocan uno de los bloques prefabricados, ayer en Sóller.

El Consell de Mallorca no dará marcha atrás en la colocación de los muros de piedra prefabricados en un tramo de la carretera de Sóller pese a las críticas del Ayuntamiento. El conseller insular de Carreteras, Iván Sevillano, visitó ayer las obras y aseguró que los pretiles se levantan con este sistema pionero en la isla para garantizar la seguridad de la vía y para dar «rapidez» a los trabajos de colocación que durarán un máximo de diez días.

El conseller visitó la zona donde se ejecutan los trabajos después de que el concejal de patrimonio y urbanismo de Sóller, Jaume Bestard, criticara la actuación por considerarla una «aberración» estética en una carretera en plena Serra de Tramuntana. De hecho, tanto el propio Bestard como el alcalde de Sóller, Carlos Simarro, se reunieron a pie de obra para abordar con Sevillano la polémica suscitada en relación a la construcción del muro que, pese a las críticas iniciales, se ejecutará de acuerdo con lo previsto por la institución insular.

Sevillano explicó a las autoridades municipales que el Consell había elegido este novedoso sistema para levantar los muros de piedra para dar «rapidez en su construcción y seguridad en la carretera». El conseller aseguró que la alternativa era la construcción de este tipo de pared o colocar de nuevo guardarraíles metálicos como los que fueron retirados estos días en el tramo afectado por la reforma. A su juicio, la construcción de un pretil necesitaría «más de un mes de obras», por lo que justificó que mediante el sistema prefabricado «en diez días la obra estará lista». Sevillano dejó en manos del Ayuntamiento elegir entre el muro prefabricado o, por contra, retirarlo y colocar de nuevo barreras metálicas.

El conseller, visiblemente molesto por la polémica suscitada en Sóller por las declaraciones que efectuó Jaume Bestard en este diario, aseguró que es el primero que se coloca en las carreteras de la isla que están bajo su gestión.

El conseller Sevillano explica el proyecto al alcalde Simarro. | JOAN MORA

La reforma que se está llevando a cabo afecta a un tramo de 150 metros de longitud de la carretera Ma-11 entre Sóller y la boca norte del túnel. Se trata de un tramo con numerosas curvas.

La polémica actuación que estalló este miércoles cuando el Ayuntamiento criticó la forma seguida para realizarla, consiste en colocar unas piezas de hormigón que encajan la una con la otra que ya llevan incrustadas las piedras en una de sus caras. Estéticamente emulan los pretiles que tradicionalmente se construyen en los laterales de las carreteras.

El muro está formado por piezas que se van ensamblando una al lado de otra y se sujetan con mortero cola. Una hilera de estas piezas mira hacia el exterior, mientras que la otra hacia el interior de la carretera, de manera que estéticamente parece una sola pared. Para darle mayor consistencia, el hueco entre las dos filas de piezas se rellena con hormigón y la obra se culminará con la construcción de una esquena d’ase en el murete, con la que adoptará la forma redondeada típica de la parte superior.

Por su parte, el edil de urbanismo, Jaume Bestard, reconoció que el Ayuntamiento recibió numerosas críticas por parte de conductores que denunciaron la construcción del muro prefabricado, aunque a renglón seguido reconoció que «es mejor colocar este tipo de muro que no una valla metálica como la que había antes». Durante la visita que realizaron las autoridades a la zona en obras algunos conductores les exclamaron «chapuceros».

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