Suscríbete

Diario de Mallorca

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Carmen Pérez Novo

Las nefastas consecuencias del consumo irresponsable

Vivimos tiempos de crisis. No se habla de otra cosa. Muchas personas se sienten atrapadas en un callejón sin salida. Sin trabajo o desarrollando uno que no les gusta. Con excesivas responsabilidades. O viviendo una relación de pareja que se ha quedado pequeña. Con unas amistades con las que solo mantiene conversaciones triviales. Porque los estados de ánimo están por los suelos. Y, erróneamente, tratan de cambiarlos comiendo en exceso, bebiendo mucho, permaneciendo en cama durante un montón de horas, consumiendo drogas o yendo de compras. Porque toda nuestra economía está orientada a fomentar el consumo.

Nos pasamos la vida gastando el dinero que no tenemos para comprar cosas que no necesitamos con el fin de impresionar a gente que no nos gusta. Y todo ello nos ha llevado al sobreabastecimiento de una parte del mundo, con la consecuente pérdida de liquidez para el ciudadano de a pie por un consumo irresponsable e innecesario frente a la explotación de la otra parte, que vive por debajo del umbral de la pobreza. Y lo peor es que todo este afán por consumir y crearnos hábitos nocivos tiene sobre nosotros consecuencias desastrosas y, a menudo, trágicas.

Por eso opino que se hace necesario un cambio. Porque es una pena que vivamos así y experimentemos tanto sufrimiento en esta existencia en el planeta Tierra. Necesitamos obtener otros resultados. Tener estados de ánimo positivos. Y se puede conseguir, porque cada uno de nosotros puede dominar la propia actividad mental y la propia conducta. Por eso, lo primero que tenemos que hacer es definir con precisión lo que queremos conseguir para pasar a la acción rápidamente, para que los deseos no se queden en la esfera de los sueños, estar muy atentos con los resultados que vamos obteniendo, fijándonos si estamos en el camino correcto o si nos desviamos por exceso o defecto.

¿Que no nos gusta lo que vemos, los resultados que estamos obteniendo? Sencillamente podemos sacar la enseñanza de esas experiencias -recordemos que los errores siempre son útiles porque nos dan información- y modificar el rumbo de nuestra conducta hasta conseguir lo que nos habíamos propuesto. Todas las personas podemos hacerlo. El poder interior que tenemos es enorme. Solo tenemos que aprender a poner en marcha y utilizar nuestra mente y nuestro cuerpo de la forma más poderosa y provechosa. Y, afortunadamente, en la actualidad existen muchas técnicas y herramientas para ello.

Compartir el artículo

stats