Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Rosa Paz

Rosa Paz

Periodista

La vuelta del emérito

Proteger a la Monarquía y tratar de recuperar el prestigio de la institución fueron las razones que llevaron al actual rey a pedir a su padre que abandonara España. Y eso no cambia con el archivo de las diligencias de la Fiscalía

La vuelta del emérito, Juan Carlos I.

Las noticias sobre el probable archivo de las investigaciones abiertas por la Fiscalía Anticorrupción sobre la fortuna oculta del rey emérito han llegado acompañadas de afirmaciones sobre su intención de regresar a España. Como él mismo confiesa a su biógrafa, la francesa Laurence Debray, para hacerlo solo tiene que coger un avión. Es así, no hay nada que impida a Juan Carlos I volver. De hecho, las razones de su expatriación no estaban en las diligencias abiertas por la fiscalía o en las actuaciones de la Agencia Tributaria, y a su marcha su abogado tuvo especial interés en dejar claro que retornaría si era reclamado por la justicia.

Así que si el anterior monarca reside actualmente en Abu Dabi no es porque pudiera haber causas judiciales contra él, sino por el daño reputacional que las noticias sobre el dinero atesorado en el extranjero hacían a su hijo, el rey Felipe, y a la Corona.

Proteger a la Monarquía y tratar de recuperar el prestigio de la institución, tan maltrecha por las informaciones sobre la actuación económica de su anterior titular, fueron las razones que llevaron al actual rey -con el respaldo del presidente Sánchez- a pedir a su padre que abandonara España. Y eso no cambia con el archivo de las diligencias de la fiscalía. Menos si los fiscales argumentan, y podrían hacerlo, que la exoneración se debe a que los hipotéticos delitos se produjeron cuando gozaba de inmunidad como jefe de Estado -así fue hasta 2014, cuando abdicó-, por estar prescritos o porque ya ha regularizado su situación con Hacienda. La regularización fiscal, de hecho, vino a corroborar las sospechas de que había eludido pagar impuestos, del mismo modo que supuso una confirmación de las sospechas sobre su fortuna el escrito de Felipe VI, de marzo de 2020, en el que renunciaba a la herencia de su padre y le retiraba la asignación económica de la que todavía gozaba.

Parece, por tanto, que la vuelta del emérito dependerá de la decisión del actual monarca y de cuánto daño crea este que le puede hacer la presencia de su padre en España.

Compartir el artículo

stats