Cada 31 de octubre, se celebra Halloween en muchas partes del mundo y, aunque sea una fiesta de origen celta que se celebra en países como Canadá, Estados Unidos, Irlanda o Reino Unido, se ha ido extendiendo por todo el planeta.

Esta festividad tiene origen celta y proviene de la frase "All Hallow's Eve" que se traduce en la víspera de Todos los Santos y se tiene el objetivo de celebrar el Samhain (literalmente, fin del verano), una antigua festividad celta pagana en la que se celebrara el año nuevo. Durante este periodo, se creía habría la "puerta" entre el mundo de los muertos y de los vivos que unos podían ir al mundo de los otros.

Es muy común celebrar veladas terroríficas o "fiestas de pijama" con una maratón de películas de miedo (te dejamos una lista de 10 películas que puedes ver este Halloween y pasar mucho miedo) o fiestas de disfraces. En todas ellas suele haber aperitivos, recetas y postres ambientados en esta festividad, por eso te dejamos 7 recetas de postres de lo más deliciosos para que puedas sorprender a todos tus amigos y pasarlo de miedo.

Galletas terroríficas

Ingredientes:

  • 420 gramos de harina de trigo
  • 225 gramos de mantequilla (sin sal) a temperatura ambiente
  • 150 gramos de azúcar glas
  • 1 huevo
  • 2 cucharaditas de extracto de vainilla
  • 1/2 cucharadita de sal

Elaboración:

Empezaremos con la mantequilla y con la batidora, la batiremos hasta ponerla a punto de pomada (cuando tenga una textura blanda como de pomada). Seguidamente, incorporaremos la medida de azúcar glasé a la mantequilla y la mezclaremos bien. Añadiremos el extracto de vainilla, el huevo y la sal y seguiremos mezclando. A continuación, incorporamos la harina a cucharadas y vamos mezclando que empiecen a aparecer grumos. Aunque creas que hay que añadirle algo de líquido, no es necesario.

Ahora es el momento de ensuciarse las manos, mezcla hasta conseguir una masa homogénea. Después, dividiremos la masa por la mitad y la estiraremos a un grosor de 6 milímetros encima de una hoja de papel de horno o papel de cera. Una vez hecho esto, cubrimos la plancha de masa de galleta con otro trozo de papel de horno o papel de crea y lo llevamos a enfriar a la nevera. Este paso es fundamental para poder trabajar después sin ningún problema con los cortadores.

Para la decoración necesitarás:

  • 3 tazas de azúcar glasé
  • 2 claras de huevo
  • 8 a 9 cucharadas de agua
  • Colorantes vegetal de color naranjo, negro y verde

Para conseguir el glaseado, tendrás que batir las claras de huevo junto con el azúcar glasé y el agua. Lo ideal es que quede entre algo espeso y líquido. A continuación, divide la mezcla en boles para añadirle el color. Lo ideal es que te hagas con una manga para decorar y las boquillas número 2 y 8, así podrás hacerlo de manera más limpia y profesional. La recomendación es utilizar la boquilla más pequeña con el glaseado algo más duro para dibujar la forma de la galleta (déjala secar bien antes de ir al siguiente paso) y después rellenar con una masa algo más suelta con la boquilla más grande. A partir de aquí puedes ser imaginativo e ir dibujando por encima, espera a que seque primero porque si no, se mezclará.