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Diario de Mallorca

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La subida de los carburantes convierte el transporte balear en un «polvorín»

La federación de transportistas advierte de que el aumento de los costes se ha vuelto «insostenible»

La patronal del taxi teme que se produzcan nuevos enfrentamientos en el aeropuerto de Palma.

«Esto se ha convertido en un polvorín y bastará una cerilla para que explote. Lo que tememos es que el nerviosismo existente desemboque en nuevos enfrentamientos en el aeropuerto de Palma», afirma el presidente de la asociación de autónomos del taxi integrada en la patronal PIMEM, Biel Moragues. «La situación se ha vuelto insostenible y no nos va a quedar más remedio que aumentar nuestros precios con el riesgo de encarecernos como destino turístico», añade su homólogo en la federación balear de transportistas y vicepresidente de CAEB, Rafael Roig. El origen de ambos comentarios es el mismo, y se encuentra en el fuerte encarecimiento de los carburantes, junto al de otros suministros necesarios para la actividad en el sector, a lo que suman el llamamiento a las Administraciones para que adopten medidas que alivien la situación que están viviendo las empresas las islas, desde el ayuntamiento de Palma, pasando por el Ejecutivo autonómico hasta llegar al el Gobierno central.

En el caso del taxi, Moragues destaca que se están acumulando hechos que multiplican el malestar de los profesionales del ramo y que «se terminan mezclando todos». El primero, lógicamente, es la fuerte subida en el precio de los carburantes impulsada por la guerra desatada por el presidente ruso, Vladímir Putin, en Ucrania.

Pero a ello suma un elemento clave que hace que el daño que genera el aumento de los costes sea todavía más grave, y es que el ayuntamiento de Palma, que concentra la mayoría de las licencias de taxi de la isla, sigue sin actualizar las tarifas urbanas de este colectivo, que llevan tres años sin revisarse, y que inicialmente deberían elevarse entre un 6,5% y un 7%. Por contra, el Govern sí ha aplicado ya el incremento en los recorridos interurbanos, que llevaba dos sin ajustarse a los nuevos costes, y que se han encarecido un 5,1%.

El problema, subraya Moragues, es que la crisis desatada en Ucrania y el encarecimiento de los carburantes hace necesario que esa actualización de tarifas pueda aplicarse cuento antes, y la mayoría de los profesionales están esperando a que el Consistorio apruebe la suya para actualizar sus taxímetros con los dos incrementos. Por ello, el presidente de la asociación de PIMEM advierte al Ayuntamiento que cuanto más demore su aprobación, más importante deberá ser la subida final para compensar el alza de los gastos de los últimos meses.

A ello suma que la conselleria de Movilidad sigue sin convocar la Mesa contra el Intrusismo que es la que diseña las inspecciones que durante el verano se realizan en Son Sant Joan para combatir la piratería y evitar la captación ilegal de clientes en esas instalaciones, lo que eleva aun más el nerviosismo entre este colectivo y hace que sea más fácil que puedan registrarse enfrentamientos en ese lugar entre este sector y los microbuses a los que se acusa de la citada captación irregular.

En relación a este tema, Biel Moragues lamenta la pérdida de impulso que la citada Conselleria ha registrado en materia de Transportes desde que dejó de estar al frente de ella Marc Pons y fue sustituido por Josep Marí.

Por su parte, Rafael Roig también advierte del duro impacto que la guerra de Ucrania está teniendo en sectores como el transporte turístico o de mercancías, dado que no solo está provocando el fuerte encarecimiento de los carburantes, sino que se suma la notable subida en los precios de diferentes suministros, como los neumáticos o el aditivo Adblue, con un valor de este último que se ha duplicado.

«Estamos todos desesperados porque esta situación es insoportable», lamenta el vicepresidente de CAEB, que reivindica medidas para abaratar los combustibles y recortes en los impuestos.

En cualquier caso, Rafael Roig señala que al sector no le va a quedar más remedio que repercutir este aumento de los costes sobre los clientes, pese a la oposición de los tour operadores a una subida de tarifas. Añade otro dato: las reservas para el transporte turístico se han visto frenadas desde que se inició el conflicto bélico.

El presidente de la patronal de coches de alquiler AEVAB, Ramón Reus, suma la preocupación de su sector ante la posibilidad de que la escalada de los precios siga agravándose, por el impacto que puede tener también sobre su actividad, aunque la escasez de vehículos que afecta a los grandes rent a car va a evitar un verano más que se registre una guerra de tarifas a la baja en esta actividad.

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