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Boulevard | Escarrer corrige el pesimismo de Barceló delante de Armengol

El destino de Mbappé se decidió en Mallorca, donde se reunió con su jefe ruso para debatir el futuro del delantero entre el Real Madrid y el Paris Saint Germain, con el resultado de todos conocido

La pancarta ‘La platja és de tots!’, plantada el martes en Can Picafort, es la mejor respuesta al titular de esta sección el pasado domingo, ‘Las playas son de todos o no son de nadie’, aparte de que ha destapado la estafa de que se enajene la costa pública en beneficio privado.

El Consolat se esmera para que entre los asistentes a las mesas sociales no figuren asistentes que eclipsen a la presidenta. Sin embargo, el pasado miércoles se colaron en el insulso ágape Gabriel Escarrer Junior y Simón Pedro Barceló, entre los Don Nadie acostumbrados. También acudió Sabina Fluxá, pero nos ceñiremos a los personajes con opinión.

Las grandes marcas hoteleras cumplen a rajatabla el pacto de no agresión, pero el miércoles afloraron las resquebrajaduras palpables en la relación entre Escarrer y Barceló, que no es óptima desde el respeto a la discreción de ambos. Ante los participantes sin voz ni voto, el copresidente del Grupo Barceló mantuvo su tesis incontestable de que en ningún caso puede hablarse de recuperación. Por tanto, fracaso de la temporada.

La sorpresa del asistente de izquierdas, porque solo había uno, surgió cuando la réplica a la dura valoración de Barceló salió de labios de Escarrer, que corrigió el pesimismo de su colega delante de Francina Armengol. No hubo descalificación radical, porque entre caballeros no se estilan las lanzadas y se maneja el estilete. Sin embargo, el vicepresidente ejecutivo de Meliá resaltó que las cosas no habían ido tan mal, se apartó del catastrofismo y formuló la sentencia definitiva en el argot hotelero. «Por lo menos, no hemos tenido que bajar precios». Es la mejor valoración de la temporada.

La dirigente de Iberostar abundó en las tesis medio optimistas. De este modo, cuando le llegó el turno al ombudsman Negueruela no necesitó revestirse de mitin para inculcar a los asistentes, en su mayoría de pago, que disponemos del mejor Govern posible, tal vez imaginable. La izquierda seduce a los empresarios y reduce a los ecologistas de Gob o Terraferida. ¿Dónde he visto antes esta película?

La única certeza de Mallorca es que siempre se puede empeorar. Esta sección delictiva apuntaba el pasado domingo que «Las playas vírgenes son de todos o no son de nadie». Nuestro elitismo intrínseco nos empujaba a defender los intereses de las minorías selectas. Mientras tanto, el verdadero crimen se perpetraba en los arenales de masas. La pancarta La platja és de tots!, plantada el martes en Can Picafort y reproducida en la imagen que hoy nos ilustra, replica a nuestro titular. Además, ha destapado la estafa de que se enajene la costa pública en beneficio privado, cuando un concejal de Santa Margalida explicaba cándidamente que no solo pertenece a los concesionarios el espacio físico ocupado por la hamaca y su repelente sombrilla, sino también los territorios aledaños, quizás hasta Palma y allende los mares. Frente a los regímenes que condenan la propiedad privada, es la única reconocida en Mallorca. Nada es de todos, todo es de otros, que encima comercializan el patrimonio común en un ejercicio de prostitución costera. Las autoridades ni están ni se les espera, nunca entenderé qué hace una hamaca en una playa. El que la necesite, que vaya al club de oficiales. (No se exalte, que luego vienen los problemas).

El destino de Mbappé se decidió en Mallorca, como casi todo en este mundo. Aquí se reunió con su jefe ruso Vadim Vasilyev, vicepresidente y CEO del Monaco en aquel junio de 2007. En la mansión del segundo debatieron el futuro del delantero entre el Real Madrid y el Paris Saint Germain, con el resultado de sobras conocido. Tres meses después militaba con los cataríes, y así hasta el fin de su carrera.

El colibrí que seguro han leído le disputa a La anomalía, que desde luego que también, el título de la novela más influyente de Europa en el último bienio. En el libro de Sandro Veronesi es fundamental la canción Gloomy Sunday de Billie Holiday, y en el apartado de “Deudas” reconoce el peso en su narración de “un peliculote angloespañol de 2006 con Timothy Hutton y Lucía Jiménez titulado La caja Kovak, en el que a las personas les colocan microchips para empujarlas a suicidarse cuando les hacen escuchar Gloomy Sunday por teléfono”. Esta película no solo se rodó en Mallorca, sino que fue dirigida por el mallorquín Daniel Monzón y ahora sobresale como influencia capital en una obra que entrará en la historia.

Reflexión dominical oral: «Passats temps i temps han desaparegut no només mots sinó les realitats que els mots guardaven». (Bartomeu Bennàssar, Els salms d’ahir per a gent d’avui).

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