Suscríbete

Contenido exclusivo para suscriptores digitales

Abre en Mallorca la primera unidad para recuperar el olfato tras superar la covid

El Centro Integral de Otorrinolaringología (CIO) de la Clínica Juaneda inaugura hoy una consulta específica para personas con problemas con la mucosa olfativa tras pasar la enfermedad, secuela que se estima afecta al 20% de los contagiados

Una paciente realiza el test olfativo ‘Sniffin Sticks’ para determinar por qué ha perdido el olfato.

Una paciente realiza el test olfativo ‘Sniffin Sticks’ para determinar por qué ha perdido el olfato.

«El virus (el SARS-CoV-2) tiene una afinidad por las células respiratorias y por el epitelio olfatorio (mucosa olfativa). Un porcentaje muy alto de los pacientes que se contagian por la covid-19 pierde el olfato y en muchos de ellos es el primer síntoma de alarma. ¿Cuántos? La horquilla es amplia, se estima que entre el 20% y el 80% de ellos. Afortunadamente, entre 8 y 9 de cada diez lo recuperan de forma espontánea en los dos meses siguientes. Pero entre un 10% y un 20% no lo hacen».

De esta manera pone en situación Eduardo Morera Serna, otorrino especializado en rinología que conducirá la consulta específica para esta problemática que inaugura hoy el CIO de la Clínica Juaneda.

«Aunque primero hay que diagnosticar que la pérdida del olfato es achacable a la covid», matiza el experto recordando que otras enfermedades cursan con esa disfunción y entre las que cita a las patologías depresivas, la diabetes, el hipotiroidismo, la ingesta de medicación que disminuya la actividad cerebral como las benzodiacepinas o la hipertensión.

«También se puede perder el olfato por un traumatismo craneal. Y la edad es un factor habitual para dejar de oler con normalidad. De hecho es uno de los primeros síntomas de trastornos como el alzhéimer y el párkinson. Otras enfermedades nasales como la sinusitis crónica también pueden provocarlo», completa el círculo.

El doctor Morera Serna explicando cómo debe realizarse la rehabilitación olfatoria. | DIARIO DE MALLORCA

Para determinar qué ha provocado la patología, los pacientes han de someterse a un test olfativo conocido como Sniffin Sticks, en el que deben identificar, detectar y discriminar el olor presente en numerosas muestras.

El tratamiento para estas personas que han perdido el olfato tras superar una infección por covid consiste en una medicación a base de corticoides que regenera el sentido olfativo y la «rehabilitación olfatoria», y que, según explica el doctor Morera Serna, consiste en «exponer al paciente a distintos estímulos olfatorios en diferentes concentraciones».

Para esta terapia, el paciente se lleva a su casa un kit que contiene hasta 16 olores con los que tiene que experimentar durante tres meses. «En función de los resultados que medimos y cotejamos, podemos acabar con el tratamiento o alargarlo otros tres meses más», continúa el otorrino, subrayando que no se esperen terapias curativas, que la recuperación total del olfato no es posible sino tan solo mejorar su función.

El otorrino que coordinará la consulta específica para problemas olfativos que hoy inaugura la Juaneda, explorando a una paciente. | DIARIO DE MALLORCA

Lo que no es una circunstancia baladí ya que el especialista recuerda que el sentido del olfato proporciona la sensación gustatoria, que cuando lo pierdes, pierdes también el sabor. O que es vital para las relaciones personales. «¿Que si puedes enamorarte de una persona cuyo olor no te atraiga? Es difícil porque si no te agrada el olor la percibirás como una persona peligrosa. El sentido del olfato está en la parte del cerebro más antigua, la que compartimos con reptiles y serpientes», apunta el doctor Morera.

Ligado a las emociones

«También es fundamental para detectar situaciones de peligro como, por ejemplo, una fuga de gas o que un alimento ya ha caducado y no es apto para el consumo», continúa el experto glosando las cualidades de un sentido que, remarca, «es el más unido a la memoria. Hueles una pastilla del jabón que usaba tu madre para bañarte y enseguida te vuelven a la memoria esos momentos. Por eso su pérdida también está asociada a los trastornos mentales. El olfato es el sentido más ligado a las emociones y la memoria».

Sobre el éxito de su tratamiento para recuperar parte del olfato perdido, el otorrino admite que un tercio de los pacientes mejora mucho, otro tercio lo hace algo y el tercio restante no recupera el olfato tras la infección.

Para estos últimos, el doctor Morera señala que se les enseña a especiar mejor las comidas para realzar su sabor así como a detectar los riesgos caseros citados y, sobre todo, «les facilitamos toda la información para que sepan qué les ocurre. Eso les tranquiliza mucho», añade.

Los seres humanos pasan unos seis catarros al año que pueden conllevar una pérdida de olfato

decoration

A los tres meses de iniciado el tratamiento, una vez evaluado, los expertos ya saben si una persona puede recuperar o no el olfato. La prórroga de tres meses más de la terapia se realiza con los pacientes que responden aunque sea de manera leve al tratamiento.

La demanda de la nueva consulta va a ser «brutal», augura el doctor Morera justificando esta impresión en el irrefutable hecho de que un 10% de la población general padece trastornos olfativos que son más habituales entre los mayores de 65 años, que sufren esta pérdida de olfato en una mayor proporción (20%).

«También enfermedades como la sinusitis crónica altera el olor. O ejercer determinadas profesiones como la de pintor o trabajar en incineradoras, a los que recomendamos que trabajen con mascarilla para evitar que se les destroce el epitelio olfatorio. Además, los seres humanos solemos pasar unos seis catarros al año de media que suelen provocar una pérdida transitoria del olfato que en ocasiones no es transitoria. Con estos casos actuamos igual que con los afectados por la covid-19», concluye el experto.

Compartir el artículo

stats