La economía podría recuperar los niveles de producción alcanzados en 2019 en la segunda parte de 2021 y, en lo que se refiere a 2020, la situación mejorará a medida que se vaya avanzando en las fases de desconfinamiento, siempre y cuando no haya contratiempos. Así lo explicó Antonio Espasa, economista jefe de Europa de Banco Santander, en el Foro de Mercados Santander, celebrado el martes. En este sentido, Rami Aboukhair, CEO de Santander España, apuntó la importancia de salvar esta temporada turística como medida para conseguir la recuperación económica. "El turismo es de los bienes más preciados del país, en 2019 supuso 124.000 millones de euros de ingresos", apuntó el directivo.

La situación actual de la economía y las próximas tendencias en el ámbito local y mundial han centrado este acto, una cita en formato virtual, que siguieron más de 200 personas y con la que Diario de Mallorca ha retomado su calendario de eventos.

Además de Espasa, el Foro contó con la participación de algunas de las grandes voces especialistas de esta entidad financiera como Gerardo Puerta, director de Research de Asset Allocation, y Borja Cuesta, C&CB Sales Balears.

Todos ellos coincidieron en señalar que no ha habido ninguna crisis como esta, a la vez que Espasa recordó que la actual crisis se inició como un shock de oferta -por los problemas de salud en China y las consiguientes interrupciones en la producción que acabaron afectando a las cadenas de suministro a escala mundial- y terminó siendo también un shock de demanda, con un impacto muy negativo en la economía.

Pese a no existir precedentes a la crisis que estamos viviendo, Espasa intentó arrojar luz sobre ésta centrándose en su origen, su evolución y la posible salida. De hecho, estableció una comparación con la crisis de 2001 que se inició en Estados Unidos a raíz de los ataques de Al-Qaeda a las Torres Gemelas: "La gente tenía miedo, se sentía insegura, no salía de su casa, lo que hundió la demanda y arrastró la economía a una recesión, algo similar a lo que ocurre en estos momentos. Por aquel entonces, creíamos que nada volvería a ser igual y que nos enfrentábamos a una nueva normalidad; sin embargo, el tráfico aéreo se recuperó más de lo esperado, como también lo hizo el turismo -eso sí, tuvimos que adaptarnos a nuevas realidades, como restricciones con líquidos y electrónica en el equipaje".

Por su parte, Gerardo Puerta, director de Research de Asset Allocation, se refirió a la crisis financiera de 2007-2008, con grandes niveles de deuda, y de la que se necesitaron muchos años para recuperar la normalidad. "Los bancos centrales y gobiernos no actuaron inmediatamente, por suerte, ahora las autoridades monetarias han actuado rápidamente ante la crisis. Hay una corrección de los mercados muy rápida que, pese a que dejará secuelas y daños, implicará un coste relativamente menor". Ante este hecho, Puerta destacó que los mercados están empezando a sospechar que si hay una segunda oleada de la pandemia no será igual, que habrá una respuesta más rápida gracias a un mayor conocimiento de la población y de los gobiernos sobre la enfermedad, de manera que la patología está pasando a un segundo plano en los mercados financieros.

El economista también recordó que existen dos tipos de activos, los que la política monetaria está ayudando activamente con la compra, conocidos como apadrinados, y los huérfanos, que no cuentan con ningún estímulo. Puerta recomendó optar por combinaciones de los dos, aunque destacó su preferencia por los bonos emergentes en divisa fuerte, pese a que estos tienen mayor riesgo.

También hizo hincapié a aspectos que pueden afectar a la economía a nivel mundial, como la relación entre China y Estados Unidos: "Habrá mucho ruido y pocas nueces, porque las dos economías se darán cuenta de que no se pueden hacer daño". Tampoco cree que las próximas elecciones norteamericanas, que se prevén muy disputadas entre demócratas y republicanos, afecten significativamente a la economía.

En cuanto a los mercados en estos momentos, Borja Cuesta comentó que el momento actual es de máxima incertidumbre, pero podemos aprender a gestionarlo con soluciones certeras a largo plazo. El economista explicó tres riesgos para gestionar: uno basado en los tipos de interés, otro en la gestión de liquidez y, por último, otras alternativas centradas en las necesidades de optimización para la exposición a la divisa de los importadores y exportadores.

Dentro del mundo de gestión de la liquidez, expuso tres ejemplos. La primera alternativa un PFE referenciado al Euríbor que cuenta con un spread variable -con un cupón mínimo y máximo garantizado en función del plazo- y al vencer el plazo (entre 12 y 60 meses) se devuelve el 100% del capital. El segundo se trata de una nota con un vencimiento de 60 meses, con una liquidez diaria, y está referenciada al Ibex 35, con un retorno que va entre el 0,20% y el 0,50% TAE con 100% capital garantizado a vencimiento; mientras que la tercera opción se trata de un PFE 90/10, con una devolución de capital 90% garantizado y 10% en riesgo, referenciado a acciones de Telefónica, Bayer y Total.

Nadal, símbolo para la remontada económica

Rami Aboukhair, CEO Santander España, adelantó a los asistentes virtuales que el tenista mallorquín Rafa Nadal iba a protagonizar la próxima campaña de la entidad, que se estrenaba en televisión esa misma noche, y que se titula 'La remontada', en clara alusión al periodo que empresas y ciudadanos tienen que afrontar próximamente para recuperar la economía. "No hay política más sólida que la de crear empleo", apuntó el directivo, quien también destacó las medidas que Santander está llevando a cabo en este sentido.

Aboukhair resaltó la importancia de recuperar el turismo este año, tan pronto como se pueda. "El objetivo es acotar el impacto de la crisis y recuperar el turismo, que aporta más del 12,5% del PIB y que solo en el mes de junio del año pasado supuso 12.000 millones de euros".

También remarcó que el turismo estatal será clave para la recuperación, ya que tendrá una importancia mayúscula: "tendremos que empezar por nosotros mismos y los bancos tenemos un papel fundamental en la recuperación, ofreciendo soluciones a empresas y familias. De hecho, proteger a las empresas es la mejor manera de proteger a las familias. En este sentido, hemos recibido peticiones de crédito, con aval del ICO, por valor de 25.000 millones en pocas semanas, estamos atendiéndolas y dándoles salida, y hemos puesto en marcha un plan de ayuda a las familias y a las empresas, que va más allá de las iniciativas públicas", concluyó.