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Diario de Mallorca

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Humor

Agustín El Casta: "Voy a encarnar a la Vía de Cintura, mi primer personaje trans"

Su Especial Navidad se podrá ver en el Auditorium de Palma del 25 de diciembre al 2 de enero

Agustín El Casta, un clásico de las navidades palmesanas

¿Qué medio de transporte tiene que coger el público que quiera verle en el Auditorium?

Aunque sea andando o con el coche de San Fernando, que vengan. Pueden venir en coche, en patinete, autobús, autocar… Y que pasen por la Vía de Cintura, la carretera más obrera que tenemos. Ella es la que reparte el tráfico, la que tiene más volumen de tráfico, y hay que quererla, sin pasar de 80 km/h. 

¿Qué tiene de gracioso la Vía de Cintura?

A mí me gusta hacer humor sobre cosas que sean muy comunes para la gente, y el tráfico, la movilidad, es un tema muy recurrente, del que se habla y del que siempre se hablará. Yo paso todos los días por la Vía de Cintura, y muchas veces cuando volvía de Cala Gamba, yo solo, a 80 km/h, me dio tiempo para pensar y observar, y en esa relación nocturna casi nos medio enamoramos. Ahí fue cuando pensé que se merecía un espectáculo. Si hicimos en su día un número dedicado al túnel de Sóller, con el que catapultamos a Lorenzo Llamas, por qué no hacer uno sobre la Vía de Cintura. Piensa que va a salir como personaje, ¡la Vía de Cintura se va a encarnar!

¿Es uno de los personajes más complejos al que se ha enfrentado?

Todavía no me he enfrentado a él, por ahora todo es sobre el papel. La primera dificultad con la que me he encontrado es que la Vía de Cintura es femenina, y yo la voy a representar con mi voz y mi aspecto, con lo cual va a ser mi primer personaje trans. 

¿Y eso le pone...?

Me pone mucho y me hace mucha ilusión. Llevo muchos años en esto, en 2022 el Café Cala Gamba cumplirá 29 años, y yo puedo decir que llevo 30 de carrera, y todavía me ilusiono. Durante todo este tiempo tan deprimente que hemos pasado y seguimos pasando he visto a mucha gente de la profesión o cercana a ella que se ha venido un poco abajo. Si tú, que eres el que tienes que darle positividad a la gente, hacerles reír, te vienes abajo… De cenizos hay muchísimos, a patadas, así que alguien tiene que hacer el papel de animar a la peña. Yo no he perdido el punch, tengo el espíritu a tope, es más, me siento rejuvenecido.

¿Conducir por Palma le pone de mal humor? 

No. Para conducir por Palma sin mal humor hay que aplicar el espíritu mallorquín: a poc a poc, ja arribarem i amb bones. En ese sentido me he tranquilizado. Antes era muy nervioso al volante. Tengo todos mis puntos aunque alguna multa me cae, por ir a 52 en lugar de a 50 km/h. Pero hasta ahí llegamos, los más de 20 millones que el ayuntamiento tiene previsto cobrar en multas en 2022 a la población, conmigo lo van a tener más difícil.  

¿Se irrita cuando le tocan el pito?

Casi nunca me lo tocan. 

¿En su humor entran los tacos?

Alguno sí pero sin que mi espectáculo se convierta en una retahíla de tacos. No soy el Congreso de los Diputados ni la clase política, tengo otros valores más importantes. Tampoco me gusta el humor escatológico, un recurso fácil y que siempre está en una línea muy difusa, entre el mal gusto.

¿Qué opinión le merecen los insultos de Casado contra Sánchez?

Me parece feísimo. Los políticos deberían estar en el ágora y están en el coliseo. Tenemos una clase política que debería apuntarse a clases de mejoramiento. El odio habría que desterrarlo de la política. La luz de la Navidad les podría iluminar a todos porque el espectáculo que dan, que lo pagamos todos nosotros, es lamentable. 

¿Cómo se sintió Klaus Kartoffel en una Mallorca sin turistas?

Klaus ha pasado toda la pandemia en Alemania, le pilló allí, y ahora ha vuelto. Klaus es un ser de luz y ha regresado para intentar ser más mallorquín, que es su objetivo en la vida, mallorquinizarse.

Lorenzo Lamas, el ‘rey de las camas’, se nos casa por sexta vez. ¿Cuál es la mayor locura que usted ha hecho por amor? 

Más que locura lo que he hecho por amor son tonterías. En este terreno siempre he sido muy independiente, no he sido muy enamoradizo. 

Hablando de reyes. ¿Usted aplaudiría la vuelta del emérito a España?

Por mí, que vuelva. Ya es un hombre muy mayor y lo que haya hecho, hecho está. Yo no soy juez de nadie. Con el legado que nos deja, por lo menos debería estar en su casa. Aunque ha habido cosas que se las podría haber ahorrado. Desde lo del elefante no ha dejado de darse barrigazos.

En su Especial de Navidad habrá un número dedicado a la juventud y a aquellos con espíritu joven. ¿Su sentido del humor ha cambiado desde sus años mozos?

Es un número que llevo preparando desde el verano. Quiero sorprender con él. Ahora mismo, la juventud se sabe cuando empieza pero no cuando acaba. Mi sentido del humor, con el paso del tiempo, ha cambiado como ha cambiado todo. Yo ya empiezo a ser un veterano, y mi sentido del humor ha evolucionado. Hay cosas de las que ya no me río.

¿Qué le borra la sonrisa, al margen de la pandemia?

Cualquier injusticia. El mundo debería ser mejor, y hay cosas con las que parece que vamos para atrás. Deberíamos ser una sociedad más igualitaria, equilibrada, justa y culta.  

En su esperado show repetirá con Marcos Cabotá, de quien se proyectará un cortometraje suyo, ‘Hora Punta’. ¿Qué puede adelantar?

También forma parte del universo tráfico-movilidad. Es una película en la que se verán algunos cameos que sorprenderán al público así como personajes míos en un atasco.

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