Los hechos ocurrieron el pasado viernes por la mañana. Un agente de la Policía Nacional que estaba libre de servicio sacó su coche del aparcamiento para ir a buscar a otros dos policías que venían a visitarle a Palma. A la vuelta, accedió al garaje comunitario para estacionar su coche en su plaza, pero descubrió que había otro vehículo. Los tres policías se dirigieron al turismo en cuestión y notaron un fuerte olor a droga.