
B. Ramon
Catalina Escandell, vendedora de la ONCE: “Me costó mucho integrarme, pero he terminado encontrándome muy satisfecha”
La ONCE representa para muchas personas mucho más que un puesto de trabajo. En Palma, varios vendedores explican cómo esta Fundación les ha permitido recuperar estabilidad, independencia y una nueva forma de relacionarse con la sociedad tras atravesar situaciones personales complicadas. Es el caso de Catalina Escandell, que antes trabajaba como monitora de autocar, pero tuvo que dejar su profesión por problemas de salud. Su llegada a la ONCE se produjo gracias a una amiga de su hija, aunque reconoce que al principio “me costó mucho integrarme, pero he terminado encontrándome muy satisfecha”. Más información
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