Los jesuitas cierran su comunidad de Mallorca, focalizada en Montesión, y los diez sacerdotes ya jubilados se trasladarán a otro edificio de la comunidad religiosa, situado en la Península.

Esta decisión definitiva adoptada por la Compañía de Jesús, que ha supuesto un gran malestar social, sobre todo entre los antiguos alumnos del colegio de Montesión, la ha confirmado esta mañana el delegado de los jesuitas, Abel Toraño, a través de una rueda de prensa, a la que han asistido dos de los sacerdotes ya jubilados que tendrán que marcharse.