Alrededor de 400 personas se han concentrado frente a la iglesia de Montesión, en Palma, como muestra de protesta por el anuncio de cierre del colegio de Montesión y la marcha obligada de los diez sacerdotes jesuitas, a los que obligan a la fuerza a marcharse a residir a la Península.

La protesta fue impulsada desde la asociación de antiguos alumnos, que convocó a los estudiantes que se habían formado en este histórico colegio.