Fuentes del programa "Ex-situ" han informado de que en los centros de cría esta separación se realiza durante el octavo mes de vida que, según los datos de campo, es la edad de dispersión más temprana que se conoce en la naturaleza.

Los seis cachorros criados este año han sido trasladados a las nuevas instalaciones que la Consejería de Medio Ambiente de la Junta de Andalucía ha construido en el centro, seis recintos de 220 metros cuadrados y un séptimo de 645 metros, que incorporan las mejores técnicas para asegurar un buen seguimiento de los ejemplares alojados en ellos.

Para la nueva temporada, un total de 21 ejemplares reproductores forman parte del Programa de Conservación Ex-situ del Lince Ibérico, once hembras y diez machos.