Inicialmente los agentes del Servicio de Medio Ambiente fueron avisados de que habían aparecido cuatro buitres muertos, pero tras una revisión del entorno de Abioncillo de Catalañazor encontraron más ejemplares muertos.

Hasta el momento, según la Junta de Castilla y León, son dieciocho los buitres leonados encontrados muertos presuntamente por envenenamiento en este municipio soriano.

Los restos de los animales han sido trasladados hasta el Centro de Recuperación de Animales Silvestres de Burgos dependiente de la Junta de Castilla y León.

En este centro se llevará a cabo la necropsia y primera valoración toxicológica de los restos, que después se enviarán al Laboratorio Forense de Vida Silvestre para un análisis más detallado.

El mayor episodio de envenenamiento de aves silvestres confirmado en la provincia de Soria se produjo en 2000, cuando se recogieron muertos un total de treinta buitres, un alimoche y un cuervo en Valverde de los Ajos.