El animal, cuyo peso podría rondar los 125 kilos y que pudo haber llegado a esta zona desde el monte del Pardo por la ribera del Manzanares, fue visto dormido en una zona ajardinada frente al número 2 de la calle de Santa Fe, por un vecino que llamó a la Policía Municipal hacia las ocho de la mañana.

La calle de Santa Fe, donde se encontraba el jabalí, está situada entre el río Manzanares y la M-30, en una zona residencial próxima al nudo del Puente de los Franceses en la que hay un complejo deportivo y un instituto.

La Policía Municipal decidió desplazar hasta allí a una decena de agentes de sus unidades Ecológica y Canina, que le dispararon un dardo anestésico y, tras unos diez o quince minutos, otro que finalmente le durmió.

Los agentes le ataron las patas con cuerdas y unas cinchas de las que utilizan para inmovilizar a los perros, pero el animal se despertó y logró soltarse.

Para evitar el riesgo de que atacara a alguien, en primer lugar a los propios agentes, o cruzara a la M-30, con el peligro de accidente y el caos que eso podría suponer, los policías dispararon hasta seis veces para abatirlo.

Fuentes de la Policía Municipal indicaron a Efe que es raro que un jabalí llegue a una zona residencial de Madrid, aunque ha ocurrido otras veces en zonas próximas al Monte del Pardo y al río.