Según el vespertino "Evening Standard", el año pasado se conocieron varios casos de madres a las que se conminó a que dejasen de amamantar a sus hijos en medios de transporte públicos y galerías de arte.

Escocia, que goza de autonomía para este tipo de cosas, promulgó recientemente una ley en ese sentido, pero Inglaterra aún no ha dado ese paso.

Desde que la Organización Mundial de la Salud (OMS) recomienda a las madres que amamanten a sus hijos durante al menos los seis primeros meses de vida, ésas se muestran más dispuestas a practicar en público lo que hasta hace poco era casi un tabú social.

El porcentaje de madres que amamantan a sus hijos en este país es en este momento uno de los más bajos de Europa, señala el periódico.

El nuevo proyecto de ley permitirá además a las madres, en su centro de trabajo, extraer la propia leche del pecho y congelarla para su uso cada vez que lo precise el bebé.

Los grupos que reclaman la protección del derecho de la mujer a regresar al trabajo tras dar a luz reivindican que se disponga en las fábricas u oficinas de una sala donde las madres puedan llevar a cabo esa operación.

El proyecto de ley, que será una de las piezas legislativas centrales del próximo gobierno laborista de Gordon Brown, prohibirá, por otro lado, entre otros, a los clubes de golf que discriminen a las mujeres imponiéndoles restricciones en el uso de sus servicios o en su administración.