"Los cosmonautas detectaron un agujero, parecido a uno de bala, en el casco del módulo ruso Zariá", dijo el director del programa de vuelos del CCVE, Vladímir Soloviov, citado por la agencia Itar-Tass.

Todo indica que ese agujero fue "producto del impacto de un meteorito microscópico", señaló Soloviov, quien aseguró que el desperfecto no ha causado daño alguno a la EEI ni representa peligro para sus tripulantes.

El experto ruso afirmó que la aparición de agujeros de este tipo a consecuencia de los "ataques" de pequeños meteoritos contra los artefactos espaciales "no es ninguna novedad", pues algo parecido ocurrió varias veces en la estación orbital rusa Mir y en las baterías solares de la EEI.

"Lo único novedoso en este caso es el hecho de que el agujero se abrió en el segmento del casco del módulo Zariá, donde está instalado un bloque compresor", precisó Soloviov.

El cuerpo de la EEI, explicó, está fabricado con materiales especiales, destinados "precisamente" a proteger las zonas más vulnerables del ingenio espacial.

Agregó que una de las misiones que Yurchijin y Kótov deben llevar a cabo durante la caminata espacial es instalar 12 paneles de defensa contra meteoritos en el módulo ruso Zvezdá, de un total de 23 que está previsto montar en la EEI.

Los cosmonautas rusos han fotografiado el agujero descubierto y a su regreso a la plataforma enviarán las imágenes a la Tierra, añadió Soloviov.

Yurchijin y Kótov salieron al espacio abierto a las 14:23 GMT para permanecer fuera de la EEI seis horas y durante su caminata espacial la tercera tripulante, la estadounidense Sunita Williams, asumió los mandos de la plataforma orbital.