Según informó hoy a Efe la compañía aérea Malaysian Airlines, Alejandro Sánchez, de 75 años, tuvo que emular al personaje que Tom Hanks encarnó en la película "La terminal", al verse obligado a alimentarse y dormir en el aeropuerto hasta ayer, domingo, por la noche, cuando pudo embarcar rumbo a Argentina, en ruta hacia su Perú natal.

Sánchez, que vivió los últimos treinta años en Australia, embarcó el pasado martes en Brisbane con destino a Buenos Aires, en un vuelo de Malaysian Airlines.

El avión tuvo que hacer escala durante unas horas en Johannesburgo para repostar combustible, lo cual fue aprovechado por los pasajeros para estirar las piernas en la zona restringida del aeropuerto o para hacer compras de última hora en el área de tiendas libres de impuestos.

Sánchez optó por descansar pero se quedó dormido en la terminal tan profundamente que, cuando despertó, había perdido el vuelo.

El viajero intentó reservar plaza en un nuevo vuelo para Argentina pero la compañía le pedía 670 dólares adicionales, a lo que él se negó, por lo que presentó un escrito a la embajada australiana en Sudáfrica y a Malaysian Airlines solicitando que se reconsiderase la penalización.

Un portavoz de la compañía dijo que Sánchez había perdido el vuelo por su propia dejadez y que se le intentaría encontrar plaza en un avión para viajar a Argentina el domingo, lo que al final sucedió.

Malaysian Airlines rechazó pagarle el alojamiento, tal y como el viajero peruano había solicitado, por lo que se vio obligado a "residir" en la terminal.

Fuentes de la compañía dijeron que al final le habían permitido reanudar el vuelo sin pagar una cantidad extra para no perjudicar la imagen de la empresa. En el aeropuerto, Sánchez portaba una pancarta en la que llamaba la atención sobre su caso.

Según dijeron a Efe fuentes de la terminal aérea, casos como el del viajero peruano se producen dos o tres veces al año.

Sánchez, en declaraciones publicadas en la prensa sudafricana, manifestó que no le preocupaba mucho tenerse que quedar viviendo en la terminal indefinidamente: "No es la primera vez que duermo en un aeropuerto, así que no voy a llorar", dijo.

En sus declaraciones, el peruano residente hasta ahora en Australia se definía como un "aventurero" y alardeaba de haber sobrevivido a ataques de animales salvajes en la selva del Amazonas, y también a los tiburones del mar del Caribe tras un naufragio.

"Soy un hombre viejo que disfruta de la vida a cada momento", afirmó Sánchez. No fue posible contactarle antes de que saliera de Johannesburgo para saber si, en esta ocasión, había disfrutado de su estancia en el aeropuerto.