A través de un generador de ozono se consigue neutralizar el etileno, un gas natural que acelera la maduración de las frutas y la descomposición de la carne y el pescado.

"La utilización únicamente del frío evita durante un tiempo los gérmenes que origina el mal estado de los alimentos, pero cuando las bacterias se inmunizan a esa temperatura, comienzan de nuevo a actuar", explicó a Efe el director de la empresa Solecosur, ubicada en el Parque Tecnológico de Andalucía (PTA).

El proceso de tratamiento con ozono logra la desinfección y elimina los malos olores del aire y, además, asegura la destrucción de los microorganismos gracias a su poder de oxidación.

Por otro lado, este gas anula los olores e impide que se transmitan a los almacenes.

Además de para esta aplicación, este componente neutraliza los contaminantes producidos por el tabaco y elimina el humo mediante un aparato de climatización que renueva el ambiente sin necesidad de introducir aire del exterior.

Cuando el ozono entra en contacto con el agua genera una reacción antioxidante que elimina los gérmenes y bacterias haciendo innecesaria la utilización del cloro, por ejemplo,en las piscinas.

Este elemento evitaría el enrojecimiento de ojos, la sinusitis, la gastroenteritis y otras afecciones que puede provocar el cloro, añadió el empresario.

De igual modo, el ozono se utiliza para purificar las aguas de aljibes, fosas sépticas, aguas residuales que se usan para el riego o para la producción vinícola.