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¿Cuándo recuperarán los vacunados de covid la movilidad y vida normal? Esto dicen los epidemiólogos (y la respuesta no es fácil)

Los expertos discrepan sobre el porcentaje de inmunizados necesario para la normalidad pero coinciden en que aún debe seguir la mascarilla

Voler a la normalidad, el gran deseo.

Voler a la normalidad, el gran deseo.

¿Pueden los vacunados contra el covid-19 hacer vida normal con total movilidad? La propuesta, lanzada hace unos días por el presidente de Andalucía, Juan Manuel Moreno Bonilla, ha suscitado el debate. Los epidemiólogos coinciden en que aún no hay una tasa suficiente de personas inmunizadas y la incidencia acumulada es muy dispar entre comunidades autónomas. Pero luego hay discrepancias en cuál es el límite que lo haría factible. Mientras algunos coinciden en que con un 50 por ciento de la población mayor de 60 años vacunada se puede permitir su libertad de movimientos, ya que el riesgo es mínimo, otros, sin embargo, remarcan que ese porcentaje debe ser mayor, incluso del 70 por ciento de toda la población.

Las discrepancias entre los epidemiólogos a nivel nacional e incluso internacional se reproducen en Asturias, aunque el fin del estado de alarma las echará por tierra, ya que el conjunto de los ciudadanos recuperará libertad de movimientos por todo el territorio nacional.

El epidemiólogo y director de la Unidad de Investigación de Emergencias y Desastres de la Universidad de Oviedo, Pedro Arcos, se mostró partidario de que los mayores vacunados recuperen la libertad de movimiento, pero con un 40 o 50 por ciento de la población vacunada. Con esa tasa, “aún hay transmisión, pero es residual. La persona vacunada no tiene riesgo para su vida, aunque se infecte, porque será asintomático, y el de transmitir el virus es mínimo. Incluso con una sola dosis, a partir de la segunda semana tras la inoculación la eficacia ya es del 70 por ciento”, indicó.

El problema es quien no está vacunado porque en su organismo durante dos o tres días el virus se reproduce y multiplica, mientras que en la persona vacunada se destruye en horas y desaparece. De ahí que este especialista incida en que para el conjunto de la población “es clave poner la mascarilla en los espacios interiores e intentar mantener distancias, además de la higiene de manos”.

Interiores cerrados

Arcos se mostró contrario a la apertura del interior de los locales de hostelería y aprueba mantener abiertas las terrazas al aire libre con mascarilla y distancias, “porque hay 20 veces menos de riesgo de que se produzca el contagio”.

Usama Bilal, profesor de Epidemiología y Bioestadística de la Drexel University, en Filadelfia (EE UU), se expresa en la misma sintonía. “Idealmente, las personas ya vacunadas podrían hacer actividades de más riesgo, como viajar, pero siempre con las precauciones adecuadas como mascarilla, al menos hasta que tengamos un número de gente suficiente vacunada (todavía queda bastante en España para llegar ahí al ritmo actual)”.

En su opinión, “las restricciones actuales deberían seguir manteniéndose, aunque la gente ya vacunada sí que podría empezar a realizar actividades como verse con otros no convivientes de bajo riesgo en interiores. La clave está en pensar que mientras no tengamos suficiente gente vacunada, es muy posible que la gente que veamos al viajar no esté vacunada, así que de ahí la idea de seguir manteniendo ciertas precauciones”.

Otra cosa es que las personas de bajo riesgo se puedan ver sin mascarilla en interiores con otras personas que también sean de bajo riesgo, siempre que uno de los grupos esté vacunado con las dos dosis: “La clave está en que sean reuniones pequeñas y no en el interior de bares ni lugares públicos, que es la recomendación que tenemos en Estados Unidos”.

Bilal también defendió que dentro de los locales hosteleros se deben mantener las restricciones: “Sigo manteniendo que el interior de la hostelería no debería estar abierto y que hay que favorecer los exteriores lo más posible. Vamos a ver que las tasas de vacunación van a subir mucho en los próximos meses, y entonces ya podremos relajar esas medidas”.

Quien más restrictivo se muestra es Daniel López Acuña, epidemiólogo y exdirectivo de la Organización Mundial de la Salud (OMS). “Hay que ser muy cautelosos, porque ni la incidencia es lo suficientemente baja ni el porcentaje de vacunados lo suficientemente alto como para ser permisivos. No se puede olvidar que las personas vacunadas están protegidas contra la severidad de la enfermedad, el riesgo de hospitalización y la muerte. Pero es un riesgo abrir la puerta a la movilidad mientras no haya un porcentaje más elevado de personas con las dos dosis inoculadas y haya bajado mucho la incidencia”, afirma.

“ES un error que decaiga el estado de alarma, porque el 9 de mayo no desaparece la pandemia y habrá que volver a tomar medidas restrictivas”

Daniel López Acuña - Epidemiólogo

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Este especialista considera “un error que decaiga el estado de alarma, porque el 9 de mayo no desaparece la pandemia y habrá que volver a tomar medidas restrictivas”. López Acuña incidió en que en España hay ocho comunidades autónomas en riesgo extremo y cinco con una incidencia superior a los 400 contagios por cada 100.000 habitantes, con un ritmo de vacunas aún insuficiente.

La situación de meseta en la que se encuentra Asturias desde hace semanas “es preferible” al incremento que se ha registrado en otras comunidades, pero para este epidemiólogo “hay que intensificar la acción para reducir la incidencia por debajo de los 50 casos por cada 100.000 habitantes. Hay que seguir con el sistema de semáforos y no bajar la guardia. Es necesario hacer un esfuerzo adicional”, recalca.

Para López Acuña, y teniendo en cuenta que Asturias mantiene un elevado ritmo de vacunas administradas, “el porcentaje de población vacunada hasta el momento es insuficiente para levantar la mano. Es necesario que al menos estén inoculados el 70 por ciento de los habitantes del territorio, algunos incluso plantean el 80, para que se considere que existe la inmunidad de rebaño. Hasta entonces es muy importante reducir la incidencia de los contagios”, sentencia.

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