José Luis Jiménez, el prestigioso investigador español que ha desvelado cuál es el gran problema de las mascarillas FFP2 y por qué pueden resultar inútiles en lugar de prestarnos una protección eficaz frente al coronavirus, también ha desvelado en un vídeo la facilidad con la que nos podemos contagiar de Covid-19 aunque llevemos puesta la mascarilla de manera permanente.

Jiménez, que es profesor en la Universidad de Colorado (Estados Unidos) y uno de los grandes expertos mundiales en la transmisión por aerosoles, advierte del peligro que supone un mal ajuste de la mascarilla, aunque se trate de la FFP2, considerada de las mascarillas más seguras por su elevada eficacia a la hora de filtrar el virus de la Covid-19.

Así nos contagiamos de coronavirus aun con mascarillas

Y es que el investigador ha compartido un vídeo en su perfil de Twitter en el que se ve claramente cómo exhala una persona que lleva puesta una mascarilla que no le ajuste bien, ya sea quirúrgica, de tela o FFP2, muy demandas en los últimos días por su gran eficacia contra el virus de la Covid-19. La exhalación, en caso de estar contagiado, traslada fácilmente a los aerosoles el coronavirus y, de ahí, puede pasar a contagiar a otra persona que también lleve mal ajustada su mascarilla.

Así, si el ajuste de la mascarilla no es el adecuado y la zona de nariz y boca no quedan bien selladas, entramos en contacto con el aire sin filtrar y, por tanto, se multiplican nuestras posibilidades de exposición al virus y de probable contagio. Y, en caso de que sea una persona ya contagiada quien lleva la mascarilla sin ajustar correctamente, en el vídeo que se muestra sobre estas líneas también se aprecia a la perfección cómo transmite el coronavirus a través de los aerosoles mediante su exhalación.

Mascarillas y consejos para evitar los contagios

Las imágenes demuestran la importancia de llevar adecuadamente colocada la mascarilla, sea una mascarilla FFP2, una quirúrgica o una de tela, aunque también hace hincapié en la necesidad de continuar respetando las recomendaciones habituales en la lucha contra la pandemia: distancia social, actividades al aire libre e higiene, puesto que, aunque llevemos mascarilla y creamos que eso nos brinda protección, una mala utilización puede convertirnos en vulnerables al contagio o bien en contagiadores aún sin saberlo.

Por tanto, la mejor protección contra el coronavirus es vigilar que la mascarilla esté correctamente colocada y que el sellado con la cara sea adecuado (una buena forma de comprobarlo sería a través del vaho que exhalamos: gafas empañadas sería igual a mala colocación) y, por supuesto, seguir cumpliendo las normas básicas de distancia social, lavado frecuente de manos, limitación de encuentros sociales y optar por el aire libre antes que por un espacio cerrado.

Así filtran las diferentes mascarillas: la N95, la más efectiva. PI