Cuando adoptas un gato es normal que quieras que esté en las mejores condiciones posible e intentes cubrir todas sus necesidades básicas como limpiarle el arenero a diario, cambiarle el agua a menudo y cepillarle a conciencia para evitar las bolas de pelo.

También es necesario que tengas un rascador y zonas altas donde se sienta seguro y pueda pasar allí parte de su tiempo. Revisa nuestra sección de gatos para saber qué cosas puedes y no puedes hacer, cuáles son sus gustos e, incluso, los alimentos que tiene prohibido.

Si no lo sabías o no te habías fijado, los gatos tienen 18 uñas, 10 en las patas delanteras y ocho en las traseras y es muy recomendable cortárselas a menudo, aproximadamente cada dos o tres semanas. Este puede ser un dato que te abrume o te haga pensar que no es posible. Sin embargo, te dejamos algunos consejos para que, tanto tú como tu gato, estéis lo más tranquilos posible y no os hagáis daño ni os agobiéis.

Primero de todo, elige un momento en que esté tranquilo e intenta que se mantenga así. Debes acostumbrarle a que se deje manipular las patitas y, para ello, debes acariciárselas de forma suave y delicada. Si está incómodo e intenta irse, deja que lo haga y busca otro momento más adelante. Cuando lo vuelvas a intentar, colócalo encima de ti, acaríciale, dale alguna chuche para premiarle y que se habitúe a este tipo de situación.

Hazte con un cortauñas que te resulte cómodo y que también lo sea para él. Hay muchos accesorios diferentes que puedes elegir para que sea fácil realizar la tarea. Cuando vayas a hacerlo, sujeta su patita y escoge uno de los dedos, presiona suavemente su almohadilla para que salga la uña. Empieza cortando la punta y ve poco a poco pero nunca llegues a la vena interior de color rosa porque le haría mucho daño y empezaría a sangrar. Debes tener paciencia.

Es posible que solo consigas cortar una o dos uñas, no te preocupes, puedes hacerlo en diferentes momentos del día o, incluso, en diferentes días. Siempre que lo consigas, dale una golosina o un premio para que asocie ese momento a algo bueno y, así, conseguir que se resista menos en el futuro.