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El refugio mallorquín de Emily Ratajkowski: el pueblo del Pla al que siempre vuelve y donde pasó los veranos de su infancia

La modelo ha convertido Mallorca en su refugio sentimental: pasó los veranos de su infancia en Sant Joan y ahora regresa a la isla con su hijo para revivir aquellos recuerdos

Emily Ratajkowski vuelve a disfrutar de unas vacaciones en Mallorca

El refugio mallorquín de Emily Ratajkowski

El refugio mallorquín de Emily Ratajkowski / DM/@emrata

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Palma

Emily Ratajkowski puede desfilar por las alfombras rojas más exclusivas del mundo, protagonizar campañas internacionales y acumular millones de seguidores en redes sociales, pero hay un lugar al que siempre acaba volviendo: Mallorca. Y no como una celebridad más en busca de una cala de moda, sino como quien regresa a una parte esencial de su propia historia.

La modelo, actriz, escritora y empresaria estadounidense mantiene desde hace años una estrecha vinculación con la isla, especialmente con Sant Joan, el municipio del Pla de Mallorca donde pasó buena parte de los veranos de su infancia junto a sus padres. Allí, lejos del ruido de Nueva York, Los Ángeles o las grandes capitales de la moda, Emily Ratajkowski construyó algunos de sus recuerdos más personales.

Mallorca no es para ella solo un destino de vacaciones. Es infancia, familia y memoria. La propia Ratajkowski ha compartido en varias ocasiones imágenes de sus regresos a la isla y ha dejado claro que su relación con Mallorca va mucho más allá del turismo. En una de sus publicaciones más comentadas, escribió en catalán: “Mallorca és màgica. Cada vegada que torno tinc la sensació que torno a casa. Tinc la sort de tenir aquesta illa com a part de la meva vida i ara també la del meu fill”.

Esa frase resume la fuerza de su vínculo con la isla. Ratajkowski volvió a Mallorca en 2019 después de años sin visitarla y, desde entonces, la isla se ha convertido de nuevo en una cita habitual en su calendario. Sus estancias han incluido algunos de los rincones más reconocibles de la costa mallorquina, como Cala Deià, pero el centro emocional de esta historia sigue estando en Sant Joan.

El pueblo del Pla ocupa un lugar especial en la biografía de la modelo. Allí veraneaba de niña con sus padres y allí ha regresado ya de adulta, esta vez acompañada de su hijo Sylvester Apollo. Con él ha querido recuperar algunas de las imágenes de su infancia y recrear momentos vividos años atrás, convirtiendo Mallorca en un puente entre generaciones.

Sant Joan, el pueblo al que vuelve como quien vuelve a casa

La escena tiene un fuerte componente sentimental: una de las mujeres más reconocidas del mundo de la moda caminando por las calles de un pequeño pueblo mallorquín para reencontrarse con el lugar donde fue feliz de niña. No hay posado de lujo que compita con eso.

En una de sus visitas a Sant Joan, Ratajkowski coincidió además con el geógrafo y escritor Climent Picornell, con quien conversó sobre su libro My Body. Según relató el propio Picornell, le comentó que tanto él como su hija habían leído la obra, en la que la modelo reflexiona sobre el cuerpo, la fama, la mirada ajena y la explotación de la imagen femenina.

Ese encuentro reforzó la imagen más cercana de la celebridad en Mallorca: no la de una estrella inaccesible protegida tras un séquito, sino la de alguien que vuelve al pueblo de su infancia y mantiene una relación íntima con la isla.

En los últimos años, Emily Ratajkowski ha convertido Mallorca en una especie de refugio sentimental. La isla aparece en sus redes no solo como escenario de playas, puestas de sol y veranos mediterráneos, sino como un lugar cargado de recuerdos. Y, sobre todo, como una herencia emocional que ahora comparte con su hijo.

Sant Joan, un municipio de interior alejado de las rutas más obvias del turismo de lujo, se ha convertido así en una de las claves mallorquinas de la vida de Ratajkowski. Un rincón discreto del Pla que, para ella, tiene más valor que cualquier destino de moda.

Porque Emily Ratajkowski puede elegir cualquier lugar del mundo para pasar el verano. Pero cuando habla de volver a casa, piensa en Mallorca.

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