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Tenis

Xisca Perelló: 10 cosas que hay que saber de la mujer que susurra "¡Vamos Rafa!" al oído de Nadal

Solo hay una persona habituada a susurrarle al oído "¡vamos, Rafa!" al 14 veces ganador del Garros: su discreta esposa (y novia durante década y media)

María Francisca Perello, pareja de Rafael Nadal. Reuters

Solo hay una persona habituada a susurrarle “¡Vamos Rafa!” al 14 veces campeón de Roland Garros: su novia de toda la vida y esposa desde hace algo más de dos años, una manacorí de 33 años (cumplirá 34 el día de san Fermín) que ha hecho de la discreción su marca personal a pesar de estar siempre al lado del deportista español más laureado de todos los tiempos.

No la llames Xisca, llámala María

En su DNI pone María Francisca Perelló Pascual, pero la prensa empezó a llamarla Xisca (diminutivo mallorquín de Francisca) cuando se hizo público su noviazgo con Rafael Nadal. La joven dejó que se popularizara el mote hasta que, hace apenas cinco años, se atrevió a reconocer en una entrevista que nadie en su entorno la llama así. En la intimidad suele responder por María, aunque para el tenista es, simplemente, Mery.

Vecina del pueblo

Hija única del constructor Bernat Perelló y la funcionaria municipal María Pascual, nació el 7 de julio de 1988, 25 meses después que Nadal. Estudió en el colegio religioso de La Pureza de María y compartió pupitre con Maribel, la hermana de Nadal, que desde la infancia ha sido una de sus mejores amigas. 

Amor adolescente

Solo ella sabe el día que pensó: el hermano de Maribel me hace 'tilín'. Echando cuentas, es fácil calcular que el flechazo tuvo lugar antes de que Nadal fuera un tenista famoso (y de que ella alcanzara la mayoría de edad). La noticia del noviazgo saltó en 2005, tras la primera victoria del tenista en Roland Garros. Por entonces, ella solo tenía 17 años. ¿Quién dijo que los amores de adolescencia están abocados a no perdurar?

Discreta universitaria

Tras acabar el instituto se inscribió en la Universidad de las Illes Balears, en Palma, donde estudió Administración y Dirección de Empresas. La facultad le pillaba a 40 kilómetros del hogar familiar de Manacor, pero quiso vivir la vida universitaria y compartió piso en la capital de la isla con otras estudiantes. Eso sí, desde la más absoluta discreción. Pocos sabían en clase que aquella chica de rizada melena castaña era la joven por la que bebía los vientos el número uno de la ATP.

El marketing deportivo es lo suyo

Su primera experiencia profesional la vivió en Endesa, en cuyo departamento de comunicación hizo las prácticas al terminar la universidad. A continuación, se marchó a Londres y empezó a trabajar en la compañía de patrocinio y marketing deportivo IMG, vinculada a Nadal, pero a los pocos meses volvió a Mallorca y fichó por Mapfre, no para vender seguros, sino para atender el stand que la compañía solía montar en el Real Club Náutico de Palma con motivo de la Copa del Rey de Vela. 

Madrina de la Fundación Rafa Nadal

Fogueada en una corta experiencia profesional de apenas dos años, en 2012 comenzó a colaborar con la Fundación Rafa Nadal, cuya sede está en Barcelona. Empezó dirigiendo proyectos de perfil solidario, como el que desarrolló en India junto a la Fundación Vicente Ferrer, y en 2019 fue nombrada directora general de la entidad, a la sombra siempre de Ana María Parera, madre del tenista y presidenta de la Fundación, con quien siempre ha demostrado llevarse a la perfección. 

El talismán de Nadal

Desde que Rafael Nadal ganó su primer Roland Garros en 2005, su novia ha sido una habitual en las gradas que han visto al tenista sumar trofeos y también sufrir dolorosas derrotas. De hecho, su rostro es uno de los que él suele buscar desde el centro de la cancha, toque ese día compartir alegría o buscar consuelo. Mery es una más del equipo, gran responsable, según ha reconocido el propio Nadal, de sus éxitos deportivos.

Alejada de los focos

Su presencia casi permanente en las cercanías de Rafael Nadal no le ha impedido mantenerse casi siempre en un segundo plano. Reacia a conceder entrevistas y atraer las miradas y los flashes, quienes la conocen en persona destacan de ella su carácter formal y sereno, a la vez cálido y discreto. No se le conoce una salida de tono ni un mal gesto, como si aquella chica de pueblo que presume de normalidad llevara toda la vida entrenándose para ser reina consorte. 

Una boda muy real

El 19 de octubre de 2019, después de casi quince años de noviazgo, Mery y Rafa contrajeron matrimonio. La ceremonia, celebrada en Sa Fortaleza, un castillo del siglo XVII situado en Pollença, fue el gran evento social del año en la isla, pero las fotos solo las conservan los contrayentes: los invitados, incluidos los reyes eméritos, amigos personales de la pareja, tuvieron que dejar los teléfonos móviles a la entrada del recinto. 

Mallorquina de pro

Nieta del maestro de obras que reparó el campanario de la iglesia de Manacor, María ha dejado siempre claro lo mucho que le tira la tierra. Actualmente, ella y Nadal residen en la casa que compraron para vivir en Porto Cristo, valorada en cinco millones de euros, y donde esperan dedicarse pronto a la crianza, según han reconocido ambos. De hecho, las últimas noticias sobre ella especulan acerca de su posible embarazo.

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